Fuego Azul

Lautaro.sabella79

Recordando el paseo en el bosque, que limitaba con la última calle de mi pueblo natal, solía ir con esa persona especial a recorrer esa inmensa arboleda, explorando en las encrucijadas y las hierbas altas estorbando el paso, sosteniéndose de esos fresnos ancianos al paso del ruido de las ramitas escondidas en el pasto alto, nuestras manos rozaban en cada pasar tomando de los troncos finos, silenciosamente volteaba si seguían nuestro camino, en sentido al corazón del bosque, observaba los árboles en como sus delgados tallos rozaban el cielo, en ese momento lo pensaba así. Quedaba en el centro del bosque en una parte despejada, cerca del viejo sedán de dos puertas, descansando en este paseo difuso, un lugar dónde solía jugar con esa persona, tomando unas plumas decoradas y unas vinchas prestadas, me encantan las manualidades y decorar nuestras mejillas con esas témperas de 20 centavos de esos tiempos, jugábamos a los indios en una aldea moderna con problemas modernos, si pensara hoy sobre ello ¿Qué lo trajo ahí? ¿Qué lo abandonó? Las deudas parecen un detonante indiferente, que en sus años de gloria sólo marchaba hacia adelante sin ruido, pisaba sin freno en varias carreras y se destacaba de ello, no dudaba y seguía adelante, con sólo ver en mi mente el camino que hacía, las veces que corría sin miedo a perder... Debí ser yo, y no tú, cuando decidiste estacionar el auto en el bosque, no debimos enfrentar la realidad tan de repente, teníamos mucho futuro delante nuestro, en sólo pensar que la noche es tan cálida mientras prendo un cigarro y quedarme sin fuego en un supuesto frío otoñal, no se si imaginé esa pequeña llama en el momento que dejé de chispear el encendedor encendió mi cigarro, debí imaginarlo, acomodando mi espalda en la puerta del coche, observo una pluma caer desde el cielo, con esa decoración particular. Las hojas de otoño danzaban al paso del cambio y el tiempo, pero en nuestro caso es distinto, sólo tomamos el tiempo para digerir nuestros cambios, pasamos de niños a adultos, en otra etapa seremos eternos, como el baúl de nuestros recuerdos conservados en el tiempo, nuestras escrituras, nuestras canciones, nuestro tiempo.

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