Poema IV/La alquimia

Amores para conservar

Si Borges hubiera oído tu historia,
quizá habría entendido
que no todos los milagros
necesitan del infinito,
porque a veces basta una mujer
con tus ojos
para que el universo encuentre
un sitio más humano donde quedarse.

Y si Pizarnik,
tan herida de noche y de silencio,
hubiera conocido una ternura como la tuya,
tal vez habría sabido
que existe una tristeza
que al tocar el amor
ya no se hunde,
sino que aprende a volverse música.

Porque hay mujeres hermosas,
sí,
pero luego apareces tú,
como si la gracia
hubiera decidido tomar forma
sin hacer ruido.

Como si algún dios paciente,
de esos que entienden de pérdidas
y también de consuelo,
te hubiera dado un don secreto:
no el de volver oro la materia,
sino el de volver abrigo
lo que en otros
solo sería pena.

Antes de ti
hablar de mis tristezas
era como ir perdiéndome un poco.
Casi siempre encontraba
compasión, torpeza, distancia;
ese modo que tiene el mundo
de mirar de lejos
lo que no sabe curar.

Y entonces llegaste tú.

No sé qué mano antigua,
qué dios detrás de otro dios,
movió las piezas del destino
para sentarte a mi lado
justo cuando yo ya empezaba
a callar demasiado.

Desde entonces
lo triste no desaparece,
pero cambia.

Si te escucho,
si me escuchas,
si tu voz deja ver a la niña
que aún respira detrás de tu fortaleza,
todo se vuelve más suave:
como un cuarto encendido,
como una cicatriz
que por fin puede tocarse
sin vergüenza.

Y entonces siento un abrazo.

A veces en tu pausa.
A veces en tu forma
de inclinar el alma hacia lo que digo.
A veces en ese misterio tuyo
de comprender sin invadir,
de acompañar sin reducir,
de hacer pequeño el miedo
sin hacer pequeña la herida.

Yo creo que esa es tu alquimia.

Tomar lo que parecía polvo
y devolverlo convertido
en instante,
en memoria valiosa,
en algo que ya no duele igual
porque pasó por tu ternura.

 

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.