Estrellas

Puksi'ik'al

La oscuridad no asusta cuando amas así, sin razón, sin pruebas… apenas con un poco de luz. Su luz.

Yo también tenía una estrella. Nunca pude tocarla ni oírla, pero sabía que estaba ahí. Y con eso me bastaba.

 

Porque a veces el amor es eso: mirar desde lejos y no pedir más.

 

Tal vez nunca llegue a alcanzarla. Tal vez estoy hecha para quedarme aquí, con los pies clavados en la tierra y los ojos siempre en el cielo.

 

Pero si amar es esto —levantar la mirada y sentir que algo dentro de mí se enciende—, entonces no me falta nada.

 

Aunque no sea mío.

Aunque nunca lo sea.

 

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Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    La genialidad y la belleza alumbra tus bellas y sinceras palabrtas estimada Nana
    Saludos españoles de Críspulo
    El Hombre de la Rosa



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