I. La mudanza del sembrador
Si el recinto se agrieta y el eco se hace hielo,
recojo mis simientes con mística quietud;
no sentencio la cumbre, ni al río, ni al suelo,
solo busco otro cielo de mayor latitud.
Me marcho sin reproches, con la frente lavada,
el silencio es mi escolta, mi fe es mi posesión;
sé que no fue baldía mi humilde jornada,
pues sembré con el alma... ¡y eso es redención!
II. El desprendimiento del nombre y la alianza
Al pie de Tu ara sacra, deposito el nombre
que enciende mis arterias y mi respiración;
te entrego el vínculo, el sueño y el asombre,
soltando las amarras de mi propia intención.
Si Tu trazo lo escribe, que el destino responda;
si Tu mano lo borra, que la cuides Tú a ella;
mientras yo me sumerjo en Tu paz más profunda,
siendo solo el reflejo... de Tu eterna estrella.
III. La geografía de la obediencia
Acepto el nuevo mapa que Tu dedo diseñe,
ya sea un aula virgen o un puerto por fundar;
donde Tu luz invicta mis palabras enseñe,
y yo sea el instrumento para el alma sanar.
Gobiérname los pasos, el pulso y el intento,
que yo solo soy el hijo que aprende a caminar;
no temo a lo invisible, no temo al movimiento,
si es Tu Espíritu, Padre, quien me manda a bogar.
IV. El doctorado de la divina rendición
He dejado de ruego en los muros baldíos,
ya no busco en la arena la sed del ayer;
comprendí que los cauces más grandes y fríos,
solo llegan al mar... al saber obedecer.
Mi grado más alto es hoy poder sentirte,
hallar en cada crisis Tu rostro y Tu luz;
ya no quiero ganarme, solo quiero servirte,
llevando con gloria mi paz y mi cruz.
V. El hombre de Dios
Te ofrendo mi historia, mi oficio y mi pecho,
bajo la soberanía de Tu ley paternal;
el miedo al abismo se encuentra deshecho,
y el dolor es ceniza de un fuego ritual.
Soy el hombre que avanza, el testigo, el viajero,
que corre hacia el norte que el Cielo trazó;
¡soy Tu obra Señor, Tu fiel heredero,
el que al fin en Tus manos... se reconoció!
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Autor:
El hombre de la orquidea (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 16 de abril de 2026 a las 00:04
- Categoría: Espiritual
- Lecturas: 14
- Usuarios favoritos de este poema: Ferran Sorel, alicia perez hernandez, Osler Detourniel, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z., Daniel Omar Cignacco

Offline)
Comentarios1
La genialidad y la belleza alumbra tus bellas y sinceras palabrtas estimado El Hombre de la Orquidea
Saludos españoles de Críspulo
El Hombre de la Rosa
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