Abril, mi frio abril, es distinto al de otros,
Porque el hombre que yo amo a elegido abiertamente no amarte,
Se lo ha dicho a todos antes de siquiera decírmelo a mí,
Como si le valiera poco o nada, me ha dejado,
Sin darme ni a elegir mi destino,
Privándome de su amor,
Inundándome de su ausencia,
Rasgando las fibras de mi corazón,
¡Oh mi amor!, mi dulce amor, mi hombre,
¡Pero qué has hecho!, o ¿Qué te hice yo?,
¿mi amor no ha sido lo suficiente para que te quedaras?,
Delirante, vagabunda, destrozada, pulverizada,
Naufraga en los suspiros detallados entre caricias,
Como si me ahogara, escuálida,
Busco en los rincones de mi pensamiento,
Fragmentos prolijos de tu gesto,
Esos que guardo con mesura sobre el anhelo,
Paciente o impaciente de tu regreso,
Vigilante de cada uno de tus ajetreos,
Como hambrienta de tu presencia,
Conocedora de tu inminente ausencia,
Proliferante a mis mimos, a mis versos,
A mis vocablos, que cuidadosamente articule en tus pabellones,
Con el afán, la añoranza, capaz con la noción egoísta,
De que me indagues, de que me detengas,
De que goces de mi ser,
Que me encapsules como miel,
Como néctar, como tu reina.
-
Autor:
Tu novia eterna (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 15 de abril de 2026 a las 01:27
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: Poesía Herética

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.