Hace semanas dejé de recorrer los caminos y puentes que iban en dirección a tu presencia. Permití que el polvo, viento, lluvia y lo cuánto que pueda llenarse el tiempo para serlo. Tiempo para que fuera intransitable un posible camino hacia ti. Sin haberlo presentido y esperado tu carta dentro del libro prestado volvió a hacer camino y puente. No es fácil cruzarlos y decir “hola, ¿Cómo van estas horas para ti?”, o decir una serie de preguntas que lleguen a provocar que escribas ¡No!, tu última carta demuestra piedras en la ventana cuál saludo que no trasciende. ¡Y mira!, ha provocado que te escriba. No debería de hacerlo e incluso ser formal y decirte “qué si se puede escribir” o “si podemos conversar”. Tanto tú como yo no hay un presente, solo espacios en blanco que han formado horas y días en el que no sabemos y no sabremos nada del otro. ¿Acaso habrá un nuevo ajuste de cuentas? ¿Qué tan cierto es que nos hemos devuelto nuestras pertenencias?...
Hace tiempo tú y yo estamos incomunicados y estamos en la completa ignorancia de las cuitas y fortunas de cada uno. Sé que lo reitero para no tener que recrear un pasado que no se ajusta a este presente. Tanto tú y yo hace tiempo dejamos de ser un Nosotros como la desvinculación a los círculos en los que estuvimos desde la familia hasta lo social. Aunque a veces pasa que preguntan por ti, por lo que me saca del presente y llevan a que este en el pasado en donde debo reiterarles cómo sucedió el final.
Sé que dejo esta carta en esta ventana virtual con la intención que no la leas ahora sino algún día, y de ese modo volver a recordarte por si escribes. Sí, lo sé, esta carta es una paloma por la cual podrías responder. Digo esto porque no quiero que me respondas ahora mismo como solías hacerlo, sino para que en algún momento la leas y sepas que no estoy diciendo nada en concreto como tu carta que fue solo un saludo. Quizá, habría un subtexto en tu carta, palabras indirectas para que lleve a la provocación de escribirte.
Estuvimos muy seguros de la separación. De un tajo cortamos lo presencial y virtual, a la vez lo cuanto que compartimos entre lo tangible e intangible lo cual se borró como les pasa a los caminos que se dejan de andar. Sé que hago esto porque ando en la cornisa del aburrimiento y los pensamientos intrusivos sabotean el quehacer nocturno. Quizá, busco con esto precisar algún camino lejano y polvoriento para saber de algún rastro que indique… ¡No! Tanto el silencio tuyo y mío demuestra lo inamovible.
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Autor:
D. Valencia (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 14 de abril de 2026 a las 17:31
- Categoría: Carta
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Eduardo Rolon, ElidethAbreu

Offline)
Comentarios1
Duele cortar de un solo tajo lo que se formó en amor y esperanza.
Gracias David.
Preciosas letras.
Abrazos.
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