Adiós, ya nos leemos...
Para vivir no quiero islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta: vivir en los pronombres!
quítate ya los trajes, las señas, los retratos;
yo no te quiero así, disfrazada de otra, hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre, irreductible: tú.
Sé que cuando te llame entre todas las gentes del mundo, sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes quién es el que te llama, el que te quiere suya, enterraré los nombres, los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo lo que encima me echaron desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo eterno del desnudo, de la piedra, del mundo, te diré:
«yo te quiero, soy yo».
Pedro Salinas
Tengo una historia,
esta no se ha desarrollado aún,
la cuarta parte de la humanidad
sobrevive a diversas catástrofes
hacen una declaración
la tierra es nuestro paraíso
y la cumplen
Ya no hay nadie
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Autor:
Carlos Eduardo Antoine (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 14 de abril de 2026 a las 09:26
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Antonio Pais, Eduardo Rolon, Osler Detourniel, Sergio Alejandro Cortéz, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z.

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