Dueles, quemas, ardes.

prosainefable

Eres dentro de mi alma

delirio no correspondido

dueles, quemas, ardes

como quemaduras perpetuas 

de un sol que encandecido 

calcina la piel y le quita alivio.

 

Ya no te suelo escribir 

es que ni vale la pena,

ya me estoy cansando de un querer

que no funciona ni queriendo asecas.

 

He organizado estos sentimientos 

y voy por la parte llamada: resentimiento. 

Dirás tú:

 “¿Por qué? ¿Qué te he hecho?”

Tú heriste este corazón en un calvario 

insurrecto, negando y acercándome,

cómo una dicotomía en cada momento.

 

Sufre este corazón la crucifixión 

de una ambivalencia que das y no detienes . 

Es el egoísmo de aquellos que no dejan ir

pero tampoco ceden. 

 

Tu herida y la mía son bien parecidas,

pues terminaste volviendo trizas 

a quien más te quería

 por no tener valentía ni siquiera 

de levantarte e irte dejándome

con este amor sin punto de partida.  

Ver métrica de este poema
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.