Luciérnagas en los ojos

OscarCampos

 

Ciega

espejismo metálico,

devora el cuerpo

las minas un hambre

insaciable.

 

Manos de la distancia

algunas escondidas entre huellas,

Drenan la sangre.

La montaña es caverna.

El sudor se vierte

en el olvido.

 

Pepitas,

Luciérnagas se esconden.

Cascada del rio que cae

en los bolsillos lejanos.

Los cuerpos quedan

en las sombras de la orilla.

 

El viento trae

gritos que giran entre el polvo.

Lamentos quiebran la caverna.

Nadie escucha,

Queda el hambre insaciable.

En las uñas

se escriben los silencios.

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