Maldigo con todas mis fuerzas la hora en que tus ojos cruzaron mi mirada.
Aprieto los dientes de furia; tus palabras calan tan hondo como si fueran sagradas.
Mira lo que soy sin tu presencia: un alma en pena, una mujer sin brillo ni existencia.
Mira el infierno al que me has condenado, pidiendo a gritos una caricia de tu mano.
¿Dónde están las promesas cuando miro al cielo suplicando por verte?
Dime en qué clase de limbo me dejas, que en cada rostro extraño busco tu sonrisa.
Soy un lienzo maldito, el rastro de tu macabra creación.
A veces pregunto a la noche qué mal hice para sentirme bendita en tu presencia,
para terminar admirándote en el vacío, perdida entre polvo de estrellas.
Cuando estás, mi mundo se sostiene, cuando te vas, el silencio es tan atroz que me asusta.
Te escribo desde mis entrañas porque me aterra perder el control, sentir que mis manos resbalan si escribo de ti.
Me siento poseída. Ya no pienso en mí: mi vida, mi deseo y mi furia te pertenecen.
Me tortura incluso la idea de que te perfume el viento en tu caminar.
Y el tiempo, maestro implacable, me avisa que será mejor intentar olvidar.
-
Autor:
Luna Noir (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 11 de abril de 2026 a las 23:27
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: **~EMYZAG~**, Antonio Pais, Lualpri

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.