*
Ser poeta y no poder mentir
Cual sirena que no sabe nadar.
Estallidos dentro
Me llevan a ansiar
Me arrastran y la carne
Es el oceano que me ahoga
Enredandome perpetuo
En su abundancia
Haciendo de mí
Otra roca inanimada
En sus fosas
Más íntimas.
*
Aluciná que estamos
Perdidos en alguna costa,
Y mientras el agua se subleva
Sobre nuestras caderas,
Nos sumergimos hedonistas
En lo desconocido,
Por repudio al gusto redundante
De lo ya explorado.
Nos distanciaremos,
Pero nuestro pulso
Late la misma marea.
Nos desencontraremos,
Para después revelarnos
Secretos privados de mundo,
Para delegarnos un destello,
Para construir aquello íntimo y utópico.
Nos arrastrará el influjo salado,
Entre regresiones y presentimientos.
La arena era la sábana esperada.
El sol nos sonríe en su tercera vuelta,
Eclipsado.
Se sonroja, contemplando al fruto;
Si así fuera eterno encarnado,
Si fueramos dubitativas preguntas,
Si la niebla moribunda
No diera certezas de alguna;
Quiero tu curiosidad como guía,
Quiero tu hambruna de carne y estrella,
Quiero tu visceral compañía,
Te quiero mía oleada salvaje,
Me vuelvo tuya en este montaje.
*
El decía
Que yo entonaba en Sol
Y aun así,
Trajo la noche a mi voz.
El decía
Amar mi canto,
Decía que eran
Melodías de los santos.
Y pese a eso
Corto mis cuerdas vocales,
El asesino de las canciones
Acallo mis timbrares.
El decía
Que así la música
Nunca perdería el encanto.
Matando al ave
Y guardando el canto,
Para si.
Y sin embargo
Corto las cuerdas
De las arpas
Que sonaban
En mi letanía funeraria.
Y confisco para siempre
Mi aparato fonador.
En un frasco
Cual caja musical,
Para que no le falte suerte
Ni el encanto de mi canto.
Ya no lo escucho
Lo escondió en un sucucho.
Y el canto del ruiseñor
Se lo llevo el peor postor
En eterna disfonía.
Lo cubrió de deshonor
Quitándole la armonía
Para que lo deleiten
Sinfonías en mi lejanía.
El malechor
Decía que era amor
Y se asemeja
A una cacofonía
A desafinada envidia
Compases de desamor.
Cubriendo mi voz
De fúngico dolor.
¿Que hace una sirena
Sin su canto?
Como un niño sin su llanto,
Como un percusionista
Sin manos,
Como un santo sin milagros.
Yo cantaba en Sol
Y el apago mis rayos
Yo entonaba en Sol
El decía que era amor.
E hizo hoyos
Para hacer suyas
Las reliquias de mi voz.
La lluvia barrió veloz
La bermejura y el valor
De revertir la situación
De proseguir con mi canción
Sin pausas, sin raptos.
De pronto yacía
La garganta mía
Bajo su hoz cercenante.
Es tan sencillo
Decapitar a un cantante
Y tan inasequible
Extinguir su locución,
Apagar sus aullidos.
Difuminar su voz.
Yo cantaba en Sol
Y de repente ennegreció.
El decía que era
Belicosa adoración.
El embeleso jamas fue mutuo
No me incita su fuego fatuo
Sera mio el borjeo,
Aunque fuere
Moviendo hojas
Rompiendo olas
Llamadores y cascabeles.
Abriendo la caja
Que mi trino contiene.
Seré el sonido
Del impacto de las rocas
Que cayeren en las cuevas
Sobre los nigromantes.
De amor degradante
Y dones faltantes.
Seré alucinación auditiva
Exclamando en tu oído
Cuando estés dormitante
Chillando en lo profundo
De tu mente errante.
Y no habrá Halopolidol
Que acalle
Mi grito en Sol.
Seré la púa
Que en tu tímpano
No mengua.
Y no habrá tregua
Ni una grúa ni grullas.
Mio el canto
Tuya la amargura.
Tendrás tono
Pero nada que añadir
Nada mejor que tu silencio.
Tendrás días soleados
Mas yacerás empapado
En eterno recencio.
Carecerás
De melodías de los santos,
Sobre mi voz yo mando
Y mis aguas las comando.
Desafilada está tu hoz,
Solo otro marín precoz
Otro naufragado.
El decía que era amor,
Un error atroz.
Pretender extirparle
A una sirena su voz.
No demoró en ahogarse
Su orgullo.
El sonido al hundirse
Fue un apacible arrullo.
¿Que haría una nereida
Con afonía en la elocuencia?
En contingencia
De ese plagio
Es que algunos vidaleros
Deben perder la vida.
Contra las olas
Contra las rocas
Contra su cuerpo
Que ya no flota.
Así acaban
Los piratas del canto.
*
Un marinero
Jugando en un charco
De tanto probar
El mundo le quedo chico
Y por tanto degustar
La vida le ofrendo el disgusto
Por repetición
La mas dulce miel
Puede convertirse
En agria hiel
Por redundancia
Hasta la perfección
Puede cansarnos.
Entonces se concentran
En preguntas
Para las que no existe
Respuesta
En misterios irresolutos
En enigmas indescifrables
En las fallas
Los defectos
Las faltas
De consensos
Todos los males
En un amor
Que siempre te amara
Y al que nunca podrías amar
En los errores
Se enfocan y sofocan
Cuando lo deseado
No es igual a lo querido
Cuando lo amado
No es símil a lo requerido
El deber no concuerda
Con el placer
Y por aburrimiento
Llegan a creer
Que parte desde allí
Desde el descontento
De anhelar lo imposible
Y rechazar lo obtenible
Una larga lista
De trenes perdidos
Acumulan sus latidos
Y así los masacra lo mundano
Y los salva lo etéreo
Desprecian el paraíso
Y comen afables
Del fruto execrable
Y guardan en cofres
Los negros sentires
Las contradicciones
Esconden los errores
Y las maldiciones
Hacia seres benditos
Egregores negativos
Hacia milagros
Lo protegen como oro
Sus oscuros trabajos
Caen tan bajo
Que les enorgullece
Todo esto
De su propia vida sustitutos
Son de los mitomanos
Que se mienten a si mismos
Y lo que guardan en esos cofres
Se lo adjudican
A otros individuos
Manos talladas
Para perjudicar
Se impregnan
De tempera amapolada
E intentan el cielo manchar
De los que le buscan
La vértice al circulo
Y cuando encuentran
Lo que buscan
Lo que piden
Se espantan
Entran en cortocircuito
Porque no lo suponían
No era lo que les contaron
Menos aun lo que quisieron
Lo que siempre ignoraron
Cuando a la verdad
Asesinaron
Y así su propia
Tumba cavaron
En un charco
Los cuerpos sobresalieron
Con una pequeña manta
Los taparon
Fingiendo de este modo
Que nunca existieron
Son de los mitomanos
Que se mienten a si mismos
Que hacen de un paraíso
Un inhóspito abismo
Que al bien
No lo pueden apreciar
Y para recreación
Una sucia entretencion
Que demuestra
Desabrida vida
Una gran insatisfacción...
Contaminan el mar mental
Las sirenas
Que no saben nadar
Y por flitrear
Con un marin en un charco
Creen conocer todo el mar
Creen que parte desde allí
El sentido de vivir
Y asi comienza
El principio del fin
Y asi pueden confundir
Cualquier brebaje vencido
Con el elixir prometido.
Se inmiscuyen
En jardines ajenos
Pisoteando magnolias
Porque de amor son fobicos
Y sus dilatadas pupilas
Un par de negros huecos
Tan profundos
Como un charco
Carteles de miel
Y sabor a hiel
Mitomanos
Que no pueden
Su teoría reinar
Como pez sin branquias
Anhelando bucear
Para ser presa
De algún marin,
Creen que parte
Desde allí
El verdadero sentir.
Y así los esposa el engaño
Y les espera el desdeño
A los filofobicos
Temerosos
Del amor supremo.
*
Extraviaste mi ámbar
Mis tesoros por siempre
En el mar perdiste
La más honda e irrecuperable
Boca devoradora
De tropas y esperanzas
De inocencia y extravagancias
Preciadas y abducidas.
Hay aguas que son
Una gran tumba
Que respira.
Solo un mar muerto.
Inocente boceto
Te tracé e irás
Como todo lo pictórico,
Al olvido obsoleto.
No te plasmas en lo eterno,
Ahora me rige lo etéreo
Enlazando mi poemario,
Mil metros sobre el mar
Me encontrarás
Inocente boceto fugaz.
*
Julieta Iallorenzi
07/09/2023
-
Autor:
JULIETA IALLORENZI (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 10 de abril de 2026 a las 11:12
- Categoría: Sin clasificar
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