Al final de la tarde
Morí un poco en tus ojos.
Caminé tanto
Que a mitad del camino
La esperanza se desvaneció,
Y con ella
Mi fe en el amor
Dejó de sostenerse en ti.
Pasaron los días.
Tardes de desolación.
Noches en las que la luna
Ya no me abrazaba
Mientras me ahogaba
En el llanto de tu recuerdo.
El cielo, con su bella oscuridad,
Me dejó en la desilusión
De creer que siempre nos amaríamos…
Pero a las cinco de la mañana
También decidió partir.
Era extraño:
Seguía ahí,
Habitando tus pensamientos,
Sin saber
A dónde ir.
Mi amor había desfallecido
En medio de un desierto cárnico,
De pasiones desenfrenadas
Que me arrastraban a tu pecho
Cada vez que me sentía solo.
Los colores de mi esencia
Se fueron con la luz del sol.
Y cuando intenté pintarla de nuevo,
Los acrílicos ya se habían secado
En el abandono
De los años que pasé contigo.
Todo fue tan extraño
Que por un instante quise
Prenderle fuego a tus pensamientos
Y huir.
Pero no es tan fácil.
Los pensamientos no se queman,
Y no todos arden lo suficiente
Como para dejar de doler.
-
Autor:
Orion del Alba (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 9 de abril de 2026 a las 12:10
- Categoría: Amor
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: El desalmado, Daniel Omar Cignacco

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.