Es la frustración interna la que crea, directa o indirectamente, los enemigos. Cuando nos sentimos inclinados al odio y a la rabia, proyectamos a nuestro alrededor, un campo de paranoia en el que todos pueden resultar rivales potenciales. Sentimos deseos de eliminarlos y, damos por sentado que ellos sienten lo mismo hacia nosotros. En cambio cuando nos mantenemos tranquilos, no solemos proyectar enemistad hacia los demás, podemos observarles con mayor objetividad y, en el supuesto caso de que surjan problemas reales, actuar con diligencia para darles solución.
-
Autor:
emiliodom (
Offline) - Publicado: 9 de abril de 2026 a las 04:30
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 57
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel RM, Mauro Enrique Lopez Z., Poesía Herética, Daniel Omar Cignacco, El Hombre de la Rosa, Antonio_cuello, alicia perez hernandez, Nelly Cevallos - Liora, Gonzalo Márquez Pedregal, Raiza N. Jiménez E., racsonando, Noa Subin

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.