LUNA NUEVA

Kenneth Emilio Vargas Ovalle

Un día besé un lindo tú.
Donde tu mundo se hizo lo más importante para mí.
Donde tus ojos, en media noche,
se convirtieron en mi luna nueva.
Es curioso… no te olvido, y no quiero.
Eres dopamina en mi limerencia.
Eres curiosidad en mi hiperfoco.
Así te convertí en mis días.
¡Eres mis voz, linda!.
No te olvido y no te olvidé…
pero no hagas que tenga que olvidar.
Mi más querido preciado presente.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.