Amor sin permiso

Augusto Cuerva



Amor sin permiso 

I. Prosa (Rima lírica en prosa)

Sí, podría jurar que le vi primero en la penumbra de un pasillo prohibido. Sus dedos, al rozar los míos, no pidieron disculpa; solo temblaron con la certeza de lo que no debía ser. El amor sin permiso tiene el sabor de la fruta arrancada al jardín ajeno: más dulce por el riesgo, más amargo por el eco de pasos que se acercan. Y entonces comprendí la música más antigua del mundo: la del silencio que guardamos dos almas cuando se besan sin derecho.

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II. Soneto

—Ritmo endecasílabo y rima consonante

No te pidió permiso la mirada
para prender su lumbre en tu vestido;
fue un rayo sin aviso, un fuego olvido
que nace donde el alma está vedada.

La mano que en la sombra, alborotada,
buscó la tuya contra el maldito
muro de un «no» jamás pronunciado, ha sido
daga y caricia, guerra y paz mezclada.

Hoy sé que el mundo llama deshonor
a lo que el corazón llama latido;
pero el amor sin ley, si es verdadero,

más alto grita en su callado herror:
porque no pide, toma su nido,
y es más divino cuanto más artero.

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III. Décimas (Espinelas)

—Diez versos octosílabos, rima ABBAACCDDC

A escondidas de la aurora,
sobre el umbral de tu puerta,
dejé un suspiro sin huerta,
que la conciencia devora.
No hubo promesa seductora,
ni sortilegio, ni empeño;
solo este loco beleño
de quererte sin permiso,
como quien bebe el sumiso
veneno del propio sueño.

La noche fue cómplice sabia,
la reja, testigo mudo;
y tú, con tu rostro agudo,
hiciste trizas la labia.
No me condenes si agravia
mi lengua tu nombre incierto;
que el amor no desconcierto,
sino que vuela sin dueño,
y halla en el lazo más dueño
el más dulce desconcierto.

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IV. Romance

—Versos octosílabos con rima asonante en los pares

Por los caminos del humo,
donde la luna se quiebra,
viene un amor sin licencia
con las espuelas de cera.

Dicen que no tiene padre,
ni madre que lo merezca;
solo dos ojos oscuros
y una boca que no besa.

¡Ay, qué rigor de los hombres
poner candado a la hierba,
y al pájaro que se escapa
cortarle el ala primera!

Si el querer es como el aire,
¿quién le negará la puerta?
El amor sin tu permiso
ya me ha roto la vergüenza.

Yo no le pedí que entrara,
él entró como la tormenta:
mojándome hasta los huesos,
y huyendo luego en la abierta.

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V. Alejandrinos (Dodecasílabos)

Porque un roce sin hora es más eterno que un juramento dicho bajo el altar de los hombres rectos.
Tu perfil en la reja prohibida de mi celda valía más que todas las misas con velo y con incienso.

No me pidas razones donde el corazón solo sabe decir «ella» cuando la ley dice «nunca».
El mundo levantó sus murallas de espinas; yo cavé un túnel tierno por debajo de la culpa.

Como las golondrinas que vuelven al balcón aunque otra mano cierre el postigo de encina,
así mi pensamiento, sin llave y sin permiso, se cuela entre la sombra de tu falda festiva.

Bécquer lo dijo un día: «Podrá nublarse el sol»; yo añado: y podrá el hombre escribir códigos de hierro,
pero el amor sin carta de naturaleza es un río sin puente, que desborda el destierro.

Autor: Augusto Cuerva Candela 
País: España, Madrid 
Todos los derechos reservados en Safe Creative

  • Autor: Augusto Cuerva (Online Online)
  • Publicado: 8 de abril de 2026 a las 18:29
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 1
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