ATRAPASUEÑOS

JUSTO ALDÚ


AVISO DE AUSENCIA DE JUSTO ALDÚ
Estaremos ausentes por algún tiempo.

En la noche tiembla el hilo

caza sombras en su red,

y en su pulso con sigilo

late un mundo a su merced.

 

Bajo lunas suspendidas

gira el tiempo sin hablar,

y en sus hebras escondidas

duerme un sueño por llegar.

 

En cada nudo guarda ecos

de un suspiro que partió,

y en los silencios casi huecos

otro sueño renació.

 

Si la aurora lo atraviesa

huye el miedo en su temblor,

y la luz, tenue y traviesa,

vuelve al sueño con temor.

 

JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026.

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Comentarios9

  • Lualpri

    Bonito tu atrapasueños, estimado amigo Justo.
    Gracias por compartirlo.

    Ten un buen día.
    Abrazo.

    • JUSTO ALDÚ

      Muchas gracias Luis por tu visita y comentario amigo.

      Saludos

    • CARMEN DIEZ TORÍO

      Querido amigo: Me ha encantado tu poema. Tiene una atmósfera muy sugerente y delicada, como si todo ocurriera en un plano suspendido entre el sueño y la vigilia. La imagen del hilo que tiembla y “caza sombras” me parece especialmente lograda, porque sostiene todo el poema con mucha coherencia simbólica. Ese “hilo” se siente casi vivo, como si respirara y guardara secretos en cada verso. El tono es muy coherente de principio a fin, y consigue envolver al lector en una especie de calma inquieta, entre lo onírico y lo emocional. Además, hay versos que se quedan resonando, como “late un mundo a su merced”, que me parece especialmente potente. La musicalidad y naturalidad acompañan muy bien a ese tono íntimo y casi secreto que transmites. Hay una gran sensibilidad en la forma en que trabajas los sueños y el silencio. Gracias por compartir y dejarnos, un día más, disfrutar de tus grandes letras. Feliz día. Un abrazo.

      • JUSTO ALDÚ

        Muchas gracias Carmen por tu bello comentario. Bueno te diré que por acá los "atrapasueños" son muy comunes en ciertos puestos de venta. Voy a poner algunos como imagen. Efectivamente tienen un significado etereo entre lo onírico y lo emocional.

        Que tengas un feliz día también.

        Un abrazo amiga.

      • El Hombre de la Rosa

        La gracia de tu generosa pluma borda las palabras que escribe sobre el folio blanco estimado Panameño poeta y fiel amigo Justo Aldú
        Saludos afectuosos de Críspulo desde el Norte de España
        El Hombre de la Rosa.

        • JUSTO ALDÚ

          Gracias por tu comentario Críspulo. Saludos

        • Alexandra I

          Hermoso tema el que nos compartes hoy, los atrapasueños, aca se conocen como atrapapesadillas confeccionados por Nativos de norte América, bellezas de artesania, además de la magia con la que vienen impregnados, gracias por tus letras, placer de lectura.

          Feliz tarde, Alex.

          • JUSTO ALDÚ

            Cierto, conozco la tradición del pueblo Ojibwa que una mujer araña espiritual tejía redes para proteger a los niños.

            Cuando su pueblo se dispersó, las madres comenzaron a imitar esas redes: así nacieron los atrapasueños.

            Durante la noche:

            Las pesadillas quedan atrapadas en la red y se desvanecen con la luz del amanecer.
            Los buenos sueños pasan por el centro y descienden suavemente hasta quien duerme.

            Una pequeña trampa de hilos… para domesticar la oscuridad.

            Muchas gracias por tu visita y comentario.

          • LOURDES TARRATS

            Amigo, hermano, Justo.

            Tu poema, con su hilo que tiembla y su tejido de sombras y sueños, revela la fuerza con la que a veces la imaginación humana puede bordar presencias, afectos o destinos que no siempre corresponden a la realidad. Las imágenes que creamos —sobre otros, sobre un amor posible, sobre aquello que creemos reconocer en la penumbra— pueden convertirse en desvelo cuando no encuentran un espejo verdadero al otro lado.

            Hay en tus versos una sensibilidad profunda, pero también una advertencia silenciosa: los hilos que creemos firmes pueden ser solo proyecciones, y cuando el corazón de aquello que imaginamos amar pertenece a otro lugar, lo más sabio es guardar esos sentimientos en un cofre íntimo, donde no hieran ni se hieran. A veces, la claridad no llega con la aurora, sino con la aceptación serena de lo que no nos pertenece.

            Tu poema, en ese sentido, no solo describe un mundo interior: también invita a reconocer los límites entre lo que soñamos y lo que es.

            Gracias por compartir.

            Te envío un abrazo envuelto en lucidez serena, porque:

            Poetas somos…

            • JUSTO ALDÚ

              Querido amiga, hermana de letras,

              Veo en tus palabras un comentario escrito con pulso firme y mirada clara. Claro, lees el poema con una delicadeza que no rehúye la verdad, y eso hace tu comentario aún más valioso. Has sabido penetrar en ese territorio donde la imaginación, tan fértil como peligrosa, puede bordar realidades que no siempre encuentran sustento fuera de sí mismas y créeme, eso no es fácil.

              Aprecio, profundamente, esa advertencia que señalas con elegancia: la de reconocer cuándo el hilo que sostenemos nace más del deseo que del encuentro. No es fácil distinguir entre lo que sentimos y lo que es, y sin embargo, en esa diferencia se juega muchas veces la serenidad del alma.

              El poema, como bien intuyes, transita esa frontera incierta. No pretende afirmarse en certezas, sino dejar constancia de ese temblor donde lo soñado roza lo imposible. Y quizás, como dices, la lucidez no llega como un rayo, sino como una aceptación lenta, casi silenciosa, que ordena lo que el corazón había desbordado.

              Gracias, de verdad, por tu lectura tan honesta y luminosa. La recibo con gratitud y con ese respeto que nace cuando alguien no solo lee, sino que comprende.

              Un abrazo grande, envuelto también en esa serenidad que tan bien nombras, porque —sin duda— poetas somos.

              • LOURDES TARRATS

                Poetas somos...

              • Rafael Escobar

                Un maravilloso uso de una de las estructuras más hermosas de la poesía española, al mejor estilo de la pluma de mi gran paisano Rubén Darío que fue quien mas usó los serventesios en su inmortal camino poético. Mis felicitaciones viajan hacia ti con mi fraternal abrazo llevando también mi leal aprecio a tu generosa amistad.

                • JUSTO ALDÚ

                  Bueno, es una estructura muy común en mis entregas. La verdad es que yo uso casi todas. He visto que todo depende de mi estado anímico y el pensamiento que tenga. El serventesio proviene de la tradición provenzal del sirventés, desarrollada en el sur de Francia.Se consolida en Italia, en manos de poetas como Dante Alighieri y Francesco Petrarca. Al menos eso es lo que dicen los libros.
                  Respeto al padre del modernismo, he escrito algunas cosas bajo sus parámetros puesto que rompió con la rigidez clásica del soneto. Se puede decir que no inventó nada, pero experimentó formas modernas, ritmos, combinaciones poco tradicionales, etc
                  Mi estilo, es el estilo de Justo Aldú y por supuesto escribo de todo. No tengo miedos literarios. Con imperfecciones, pero a mi estilo.
                  Agradezco tu visita, lectura y tan grato comentario... Con el aprecio de siempre,

                  JUSTO

                • Mª Pilar Luna Calvo

                  Justo necesitamos atrapasueños, porque estaba leyendo síntomas para detectar el alzheimer, y uno era no recordar los sueños al despertar. Un abrazo.

                  • JUSTO ALDÚ

                    Ay Ma. Pilar, no sabes lo que has tocado.
                    Resulta que hay un libro de fama mundial Una novela famosa que aborda el Alzheimer titulada "Siempre Alice" (Still Alice), escrita por Lisa Genova en 2007. Fue adaptada a la exitosa película homónima en 2014, protagonizada por Julianne Moore, quien ganó el Óscar a Mejor Actriz por su interpretación de una profesora de lingüística con alzhéimer precoz. Si tienes la oportunidad de verla o leerla, hazlo, te la recomiendo.

                    Ah, y muchas gracias por leer y comentar.

                    Abrazos para ti también.

                  • Javier Julián Enríquez

                    Muchas gracias, amigo JUSTO, por este bello y reflexivo poema, en el que se puede vislumbrar cómo la noche, en su manto de oscuridad, se manifiesta como una tela en la que la existencia se revela en su vulnerabilidad intrínseca. Así, el concepto de «hilo» que tiembla alude a la precariedad de los lazos que configuran la realidad, hilos sutiles que, al ser tensados por las vicisitudes nocturnas, revelan la implacable caza de las sombras sobre las ilusiones y las certezas. En el contexto de la presencia de lunas en estado de suspensión, el tiempo se manifiesta en un silencio elocuente, desvinculado de las contingencias humanas. De la misma forma, las hebras, intrincadas y secretas, albergan la promesa de un porvenir dormido, un potencial aún no desplegado. Se sugiere, por tanto, que la temporalidad no es lineal, sino un entramado de posibilidades latentes. Por lo que en los intervalos vacantes y en los silencios casi imperceptibles, se origina el germen de un nuevo ideal, una renovación cíclica que emerge de la pérdida y la ausencia. En este sentido, la irrupción de la aurora, al atravesar esta delicada estructura, disipa el temor intrínseco a la oscuridad y a lo desconocido. No obstante, la naturaleza esquiva y lúdica de la luz no anula por completo la inquietud, sino que la reintroduce en el ámbito del sueño, que insinúa que el enfrentamiento con la realidad ilumina, pero también puede engendrar nuevas formas de inquietud.
                    Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                    • JUSTO ALDÚ

                      Gracias compañero por leer y comentar en verdad tus palabras llegan como una lectura que no solo interpreta, sino que desvela, con una fineza admirable, los hilos más sutiles del poema.
                      Abordas muy bien el tema de la noche no solo como escenario, sino como tejido vivo donde el tiempo se suspende y las certezas se vuelven porosas. Esa idea de las hebras que guardan un porvenir dormido, de una temporalidad no lineal sino entrelazada en posibilidades, dialoga profundamente con la intención intuitiva del texto, incluso más allá de lo que conscientemente fue concebido.

                      También aciertas al señalar que la luz no es una redención absoluta, sino una forma distinta de inquietud. La aurora, en su aparente claridad, no disuelve del todo la sombra: apenas la desplaza, la transforma, la reubica en ese territorio ambiguo del sueño y la conciencia.

                      Te agradezco sinceramente esta lectura tan rigurosa y sensible. En ella, el poema no se cierra: se expande.

                      Recibe un fuerte abrazo, con mi más afectuoso aprecio.

                    • Annabeth Aparicio

                      Preciosos versos amigo.
                      (Volví).
                      Espero te encuentres muy bien. Saludos!🤗🤗

                      • JUSTO ALDÚ

                        Siempre eres bienvenida amiga.
                        Gracias.

                        • Annabeth Aparicio

                          Muchas gracias querido amigo. Saludos y bendiciones!!



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