La hoguera

Juan Roldan

En la hoguera de tu fuego
Quemé mis penas un día,
Pero eran penas tan hondas
Que no bastó con un día.

 

Y tu fuego sigue ardiendo,
Y mis penas siguen vivas,
Porque dices que no quieres
Apagarlas este día.

 

Es un martirio mujer
El mirarte día a día,
Y tú negándote a arder,
Y yo con mis penas vivas.

 

Dime lo que puedo hacer,
Cuando amanece y te miro,
Para que el fuego y las penas
Ardan de nuevo otro día.

Ver métrica de este poema
Comentarios +

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    La gracia de tu generosa pluma borda las palabras que escribe sobre el folio blanco estimado Juan
    Saludos afectuosos de Críspulo desde el Norte de España
    El Hombre de la Rosa.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.