En la hoguera de tu fuego
Quemé mis penas un día,
Pero eran penas tan hondas
Que no bastó con un día.
Y tu fuego sigue ardiendo,
Y mis penas siguen vivas,
Porque dices que no quieres
Apagarlas este día.
Es un martirio mujer
El mirarte día a día,
Y tú negándote a arder,
Y yo con mis penas vivas.
Dime lo que puedo hacer,
Cuando amanece y te miro,
Para que el fuego y las penas
Ardan de nuevo otro día.
-
Autor:
Juan Roldan (
Offline) - Publicado: 8 de abril de 2026 a las 05:48
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 34
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z., Eduardo Rolon, Sergio Alejandro Cortéz, El Hombre de la Rosa, Salvador Santoyo Sánchez, alicia perez hernandez, antonio cuervo, Noa Subin

Offline)
Comentarios1
La gracia de tu generosa pluma borda las palabras que escribe sobre el folio blanco estimado Juan
Saludos afectuosos de Críspulo desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa.
Gracias.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.