Este daño que inflige el desapego
de tus ojos, tus manos y tu boca,
daño que tu frialdad mi mal provoca
mientras ardo en la llama de mi fuego.
Revés feroz que asestas con tu juego
de niño caprichoso, que me aloca
y a la aflicción sombría me convoca
el nefasto engreimiento de tu ego.
Cuando en mis ansias ruge la locura
acometes igual que una tormenta
y de mi amor y mi lealtad te mofas.
Y buscando elixir para mi cura
te escribo sin apenas darme cuenta
mi repudio a tu daño en cuatro estrofas.
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Autor:
Rosario Bersabé (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 8 de abril de 2026 a las 03:48
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 97
- Usuarios favoritos de este poema: Salvador Santoyo Sánchez, Salva45, JUSTO ALDÚ, Lualpri, Poesía Herética, Mauro Enrique Lopez Z., Éusoj Nidlaj, Eduardo Rolon, Sergio Alejandro Cortéz, El Hombre de la Rosa, ElidethAbreu, Willie Moreno, alicia perez hernandez, Alexandra I, Patricia Aznar Laffont, JuanDumBass, Jaime Correa, El desalmado, Carlos Baldelomar, Juan Iscar, Osler Detourniel, EmilianoDR, antonio cuervo, Zapalandia

Online)
Comentarios3
Vaya soneto amiga. Muy bien logrado.
Saludos.
Muchísimas gracias, Justo.
Saludos.
La gracia de tu generosa pluma borda las palabras que escribe sobre el folio blanco estimada Rosario
Saludos afectuosos de Críspulo desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa.
Muchísimas gracias por tu visita a mis letras.
Rosario, cuatro estrofas han sido suficientes para que llegue el mensaje como flecha.
Precioso poema.
Abrazos.
Muchísimas gracias, Elizabeth.
Un fuerte abrazo.
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