Con los pies firmes en la vida que me sostiene y amo,
ante mi propia sombra
y ante el universo,
cerca del mar
hoy declaro:
Que he aprendido más del dolor que de la victoria,
y que cada caída ha sido también una forma de aprender a levantarme.
Que, sin negar la compañía,
la soledad es el camino
de quien de verdad quiere encontrarse.
Que la amistad se cuida,
porque es un tesoro frágil entre las manos.
Que la familia es más grande de lo que parece,
y que solo el tiempo revela su verdadero alcance.
Que el paraíso no se espera:
se construye con la propia piel,
con la resistencia ante la adversidad,
y con la armonía interior,
conquistada sin la necesidad de nadie.
Que es mejor hallar en el silencio
un refugio y un rumbo
que perderse en lo que solo distrae sin propósito.
Que elijo el lado profundo de las cosas,
aunque a veces la felicidad consista en aprender a no mirar tanto.
Que nada de lo vivido,
ni lo que vivo,
es en vano,
sino un milagro.
Ante mi propia sombra y ante el universo, cerca del mar,
hoy declaro:
que si en estas palabras alguien se ha reconocido,
entonces este escrito no ha sido en vano,
sino un espejo compartido
y un tiempo
bien
aprovechado.
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Autor:
Jesús (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 8 de abril de 2026 a las 02:28
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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