Vida solo una

Gerald Flores

Ya déjenme tranquilo,

le dijo a sus pensamientos,

con la vida pendiendo de un hilo

y la cabeza doliendo hasta sus cimientos.

 

“Ya… ya, es solo una vida”,

susurraban con frialdad.

¿De qué hablas? ¡Fuera de aquí,

pensamientos de maldad!

 

No hoy, no conmigo,

no me van a derrumbar,

aunque el mundo esté torcido

yo lo voy a enderezar.

 

Vamos con valentía,

aunque duela cada herida,

vamos a vivirla completa

aunque esté medio podrida.

 

A gozarla a nuestro modo,

aunque cueste respirar…

porque mientras haya vida,

me tendran que soportar.

Comentarios +

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    La gracia de tu generosa pluma borda las palabras que escribe sobre el folio blanco estimado Gerald
    Saludos afectuosos de Críspulo desde el Norte de España
    El Hombre de la Rosa.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.