Ya déjenme tranquilo,
le dijo a sus pensamientos,
con la vida pendiendo de un hilo
y la cabeza doliendo hasta sus cimientos.
“Ya… ya, es solo una vida”,
susurraban con frialdad.
¿De qué hablas? ¡Fuera de aquí,
pensamientos de maldad!
No hoy, no conmigo,
no me van a derrumbar,
aunque el mundo esté torcido
yo lo voy a enderezar.
Vamos con valentía,
aunque duela cada herida,
vamos a vivirla completa
aunque esté medio podrida.
A gozarla a nuestro modo,
aunque cueste respirar…
porque mientras haya vida,
me tendran que soportar.
-
Autor:
Gerald Flores (
Offline) - Publicado: 8 de abril de 2026 a las 01:56
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 37
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Eduardo Rolon, Sergio Alejandro Cortéz, El Hombre de la Rosa, Gonzalo Márquez Pedregal, Ricardo Castillo., Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios1
La gracia de tu generosa pluma borda las palabras que escribe sobre el folio blanco estimado Gerald
Saludos afectuosos de Críspulo desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.