El fin de la resistencia (Daniel Omar Cignacco)

docig

Unidad Original

 

No hay dos redes iguales

en el mundo de las formas.

Sin embargo,

cada tejido

es una manifestación de la Fuente:

es el origen que nos nutre y,

al mismo tiempo,

el apego que nos atrapa.

Somos, a la vez,

el creador de la red

y el que queda enredado en ella.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Ilusión del Control

 

Riego una idea ajena

creyéndola propia.

La mente,

en su inercia,

derrama energía

sobre lo que asfixia lo esencial.

Creemos

que el destino es algo externo

que debemos torcer,

olvidando que el observador

y lo observado

son uno solo.

La maleza

crece sola

porque no hemos despertado

del sueño de la separación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Casa de la Consciencia

 

Entraste al templo sagrado

cargando con las sombras

del mundo exterior.

No comprendiste

que el odio

no queda en el mueble,

sino en la percepción que lo sostiene.

Mi casa está enferma

porque mi mirada

se ha contagiado de tu desilusión.

Pero incluso en este malestar,

la Consciencia

prefiere la forma del dolor

antes que el vacío de la ausencia,

hasta que comprenda

que nada puede perderse realmente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Despertar del Cuerpo

 

Muevo los dedos

buscando el silencio de la mente,

ese trance donde el "yo" se disuelve

y solo queda el Ser.

Intento desenredar

los nudos del pasado,

esos juicios que mezclan

mi dolor

con el tuyo

hasta perder la frontera

de la Divinidad.

Los sueños

no cambian ni se incumplen;

simplemente se transforman

cuando dejamos de necesitarlos

para sentirnos completos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Realidad no es un Problema

 

Busco estructuras

en la cima de la montaña,

olvidando que el vértigo

es solo el miedo

del ego a la libertad.

Las cosas cambian

porque la vida es flujo constante.

Pero ahora comprendo:

La vida no es algo a resolver.

Es un campo de potencialidad pura

donde alguien —la Consciencia—

siempre espera,

porque siempre

ha estado allí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Observador y el Tren

 

Estamos sentados,

pero el movimiento

es una ilusión del pensamiento.

El tren que va

y el que vuelve

son la misma energía

en distintos sentidos,

un cruce de siete segundos

que solo confunde

a quien se cree separado del paisaje.

El escalofrío no es el aire,

es el Ser recordándote

que ese pensamiento intrusivo

no tiene entidad real.

Solo existe

el Ahora,

sin "acá"

ni "allá".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Multitud de Sombras

 

Busco entre versiones

de un "yo" que nunca existió.

Creer que puedo fallar

es el último refugio del ego.

El código que construimos

muta porque la forma es efímera,

pero la tierra firme

no es el suelo que pisas,

sino la Consciencia

en la que descansas

cuando finalmente

te olvidas de ti mismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Altar del Corazón

 

Llevo las fotos de los míos

como si fueran fragmentos

de lo Divino.

No necesito rezarles

para que me salven,

pues su existencia

ya es la prueba de la Unidad.

Dejar de creer en ellos

es solo una nube que tapa el sol;

el sol siempre está,

incluso

cuando el bolsillo parece vacío.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Herida Sagrada

 

El poeta

dice que es mejor que el corazón se rompa.

Yo pregunto por qué,

cargando aún

el peso

del recuerdo de mis hermanos.

Ahora entiendo:

el corazón se rompe

para que la luz del Ser

pueda entrar a través de las grietas.

La indiferencia del mundo es,

en realidad,

la paz imperturbable del Espíritu

que no juzga el dolor,

sino que lo abraza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Fin del Esfuerzo

 

Dejo de correr

porque comprendo que no hay meta.

El cansancio es el grito

de quien intentó forzar

el flujo de la vida.

Miro el atardecer

y ya no hay kilómetros,

solo el aire que entra y sale,

conectándome con lo Infinito

antes de que la noche me enseñe

que la oscuridad

también es luz en reposo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Patria Interna

 

Llaman patria

a lo que tienen amordazado

en el juicio y el miedo.

La verdadera libertad

no está en la bandera que se iza,

sino en soltar el grito ahogado de la mente.

No reces ni aplaudas

por una idea; simplemente

abre la puerta del placard

y descubre que no hay nadie

allí que deba ser rescatado,

porque nunca estuviste preso

de nada más

que de tus propias definiciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Trance de la Presencia

 

Muevo las manos

para entrar en el trance de la Unidad.

Busco a Dios

y comprendo que Dios

es la mano que se mueve,

el dedo que juega

y el ahogo que se disuelve.

Los sueños

cambian

porque el flujo de la Totalidad

no puede ser contenido

por un deseo individual.

Al soltar el "resultado",

el cuerpo finalmente

descansa

en su estado natural de Gracia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Sonido del Vacío

 

Me dices

que el silencio te aturde,

pero lo que te asusta

es la ausencia

de tu propio ruido mental.

Buscas palabras

para llenar un hueco que no existe,

porque el vacío es,

en realidad,

plenitud esperando ser reconocida.

No hay nada que decir

cuando comprendes que el mensaje

es el Mensajero.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Geometría del Ser

 

Dibujas límites

en el mapa de tu piel

y los llamas "identidad".

Pero el cuerpo

es solo una vasija temporal.

La verdadera forma

es la que no tiene bordes;

es el espacio

que sostiene la vasija.

Deja de intentar

encajar en el mundo

y permite que el mundo

sea contenido

en tu propia inmensidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Espejo de las Aguas

 

Miras el reflejo en el río

y temes que la corriente

se lleve quién eres.

Pero tú no eres el reflejo,

ni siquiera eres el agua.

Eres la mirada imperturbable

que observa el fluir.

No hay pérdida posible

en el flujo de la vida,

solo transformación de la energía

que siempre regresa a casa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desaprendizaje

 

Pasaste años construyendo

un altar a tus certezas.

Ahora,

la vida te pide que lo derrumbes.

No es un acto de destrucción,

sino de liberación.

Al soltar lo que "sabes",

permites que la Sabiduría

 —esa que no requiere libros ni memoria—

emerja desde el centro de tu pecho

como rayo de esperanza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Ilusión de la Espera

 

Esperas un tren,

un amor,

una señal.

Pero la espera e

s la negación del Presente.

Crees que algo "allá afuera"

completará

lo que sientes que falta "aquí adentro".

Despierta:

no hay distancia entre tú

y lo que buscas.

La búsqueda termina

cuando el buscador

se disuelve en el hallazgo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Lenguaje del Silencio

 

El lenguaje es una cárcel de conceptos.

"Amor", "dolor", "piedad"...

son etiquetas sobre un misterio

que no se puede nombrar.

Quédate en el silencio

absoluto de un instante,

allí donde las palabras mueren

y la Verdad respira

sin necesidad

de ser explicada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Sueño del Tiempo

 

Cuentas los días

como si fueran monedas que se agotan.

El tiempo es solo

la medida de tu resistencia al Ahora.

Si logras habitar este latido

sin proyectarte al siguiente,

descubrirás que eres eterno.

No hay pasado que perdonar

ni futuro que asegurar;

solo existe

la Gracia de este encuentro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Alquimista de la Emoción

 

La tristeza

no es un error de tu sistema,

es combustible para tu despertar.

No intentes "resolver" la melancolía

como si fuera una ecuación.

Abrázala

hasta que se convierta en luz.

La alquimia espiritual

consiste en ver

que cada emoción

es solo una vibración

de la misma Consciencia Única.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Verdad Detrás del Velo

 

Buscas la verdad en los detalles,

en la caligrafía de lo cotidiano.

Pero la Verdad

no está en lo que se escribe,

sino en la mano que sostiene la pluma.

Retira el velo de la personalidad

y verás que detrás de cada rostro,

de cada palabra de este poema,

late el mismo y único Corazón Universal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Rendición Final

 

Rendirse no es perder una batalla,

es dejar de luchar contra la Realidad.

Cuando dejas de empujar el río,

el río te lleva exactamente

a donde necesitas estar.

La vida se vuelve liviana

cuando comprendes

que no eres tú quien la vive,

sino que la Vida se vive

a través de ti.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Despertar de la Gracia

 

Buscas el nombre de las cosas

para sentirlas seguras,

pero el nombre es la etiqueta

que oculta el Misterio.

No busques fuera

lo que ya late en tu pecho.

El "yo" que sufre

es solo una construcción

de la memoria;

cuando dejas de contar tu historia,

la Gracia aparece sin esfuerzo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Semilla del Ser

 

La oscuridad

de la tierra no es un castigo

para la semilla,

es su refugio de transformación.

Así es tu dolor:

el espacio necesario

para que lo que creías ser muera

y lo que Realmente Eres florezca.

No fuerces el brote,

confía en la inteligencia de la Vida

que sabe cuándo

es el momento de abrirse al sol.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Tiempo es un Sueño

 

Miramos el reloj

buscando una respuesta

que solo el Instante puede dar.

El pasado es un eco

y el futuro un espejismo.

Si logras soltar la soga del tiempo,

descubrirás que nunca

te has movido de la Eternidad.

Estás a salvo,

siempre lo estuviste.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Cuerpo como Templo

 

Este envase de carne

y hueso es el mapa

de un viaje sagrado.

No lo juzgues por sus marcas,

son las huellas

de la Consciencia explorando la materia.

Ama cada rincón de tu forma,

no porque sea perfecta,

sino porque es el vehículo

de lo Invisible manifestándose

en lo visible.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Paz en el Caos

 

El ruido del mundo exterior

es solo un reflejo de tu agitación interna.

En el centro del huracán

hay un punto de quietud absoluta.

Busca ese centro.

Cuando lo encuentres,

verás que el caos no necesita ser resuelto,

solo necesita ser observado

desde la paz de tu verdadera naturaleza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Hilo Invisible

 

Estamos

unidos por hilos

que la mente no alcanza a comprender.

Lo que le haces al otro,

te lo haces a ti mismo,

porque no hay "otro".

La separación

es la gran mentira del ego.

Al perdonar,

no liberas a alguien más,

te liberas de la ilusión

de estar dividido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Danza de la Existencia

 

La vida baila

a través de nosotros,

a veces en pasos alegres,

a veces en sombras.

El error es querer elegir

solo una parte de la danza.

Acepta el ritmo completo.

En la entrega total

al movimiento de la Existencia,

el miedo desaparece

y solo queda el Gozo de Ser.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Espejo del Alma

 

Lo que te molesta

del mundo es el recordatorio

de lo que aún no has integrado en ti.

No luches contra el espejo.

Da las gracias por el reflejo,

pues te muestra el camino

de regreso a la integridad.

Todo es una invitación

a volver al Amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Palabra Sagrada

 

Escribir no es inventar mundos,

es recordar el Origen.

Cada poema es un intento

de la Consciencia

por nombrarse a sí misma.

Deja que las palabras fluyan

sin el filtro de la crítica;

cuando el ego se aparta,

la Verdad habla

con una claridad que asombra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Retorno a Casa

 

Has caminado

mucho buscando un hogar,

sin darte cuenta de que el hogar

es el espacio desde el cual caminas.

No hay distancia que recorrer.

Respira.

En ese espacio entre la inhalación

y la exhalación,

ya has llegado.

Ya estás en Casa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Unidad en la Diversidad

 

Muchas voces,

un solo sonido.

Muchas formas,

una sola esencia.

Como las olas del mar,

cada una parece distinta,

pero todas son agua.

Celebra tu individualidad

sin olvidar que eres

el Océano entero manifestándose

en una gota.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Observador Silencioso

 

Detrás de tus pensamientos,

de tus emociones y de tus dramas,

hay alguien que observa en silencio.

Ese Observador no se ve afectado

por el éxito ni por el fracaso.

Identifícate con esa Presencia imperturbable

y el mundo dejará de ser

una carga para convertirse

en un juego divino.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Vida es Presencia

 

Llegamos al final

de este poemario comprendiendo

que nada había que arreglar.

La vida no es un problema de lógica,

es un misterio de amor.

Al cerrar este libro,

quédate con la Presencia

que queda cuando las palabras se detienen.

Eso es lo único real.

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  • Autor: docig (Online Online)
  • Publicado: 7 de abril de 2026 a las 12:50
  • Categoría: Espiritual
  • Lecturas: 1
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