Mirada Nociva
Desde el primer instante que te aprecié,
mis ojos inhalaron sustancia prohibida.
En el papel me maté describiendo tus pétalos de arsénico que habitaban en un exilio,
solo para amortiguar esta sed que exigían mis canicas,
que ilustraban el verso con fantasías y delirios que olían a ti.
No había urgencia, ni el hambre sucia de quien nada tiene.
Era simplemente la luz filtrándose por la córnea,
un silencio blanco donde tus formas encajaban con mi pulso.
Me dejé refractar por la calma de saberte cierta,
sin más ambición que la de ser el vidrio donde tu reflejo
cae dormido sobre el punto exacto del abismo.
Autor: Álvaro Sampayo
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Autor:
Alvaro s. (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 7 de abril de 2026 a las 09:54
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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