Perro de la calle

R.

 

Perro de la calle,

compañero sin nombre ni historia contada,

me saludas como si el mundo

no te hubiera roto nada.

Y yo, que camino ausente,

con los ojos llenos de prisa,

me detengo en tu mirada

y se me acomoda la vida.

No tienes techo ni promesas,

ni manos que siempre te esperen,

pero llevas en la piel

una luz que muchos pierden.

En un mundo que ignora,

que pasa sin ver ni sentir,

tú regalas tu presencia

como quien nació para dar sin pedir.

Mueves la cola como bandera

de una fe que no se cansa,

como si cada paso humano

mereciera aún esperanza.

Y hay algo en ti…

tan limpio, tan verdadero,

que haces parecer pequeño

todo lo que llamamos “primero”.

Porque tú,

sin palabras ni razones,

eres templo de lo simple,

guardían de las emociones.

Perro de la calle,

maestro sin voz ni libro,

me enseñas que el amor

no necesita abrigo.

Y aunque el mundo te olvide,

aunque nadie diga tu nombre,

sigues siendo más humano

que muchos que se dicen hombres.

  • Autor: R. (Online Online)
  • Publicado: 7 de abril de 2026 a las 09:24
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 0
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