¿Horas? ¿Qué son las horas?
Las horas se convierten en estaciones,
las estaciones en segundos,
los segundos en sentimientos
y los sentimientos en tiempo.
La primera hora,
qué nervios recorren mi cuerpo,
no sé qué decirte,
tantas cosas y tan pocas…
Que hable el corazón, que no miente,
aunque no sepa cómo empezar,
aunque tropiece al decirte
lo que llevo dentro sin más.
Te miro con ojos de niño,
sin entender y sin pensar,
solo sé que estoy contigo
y no me quiero marchar.
La segunda hora,
no hay palabras.
¿Qué puedo decir?
¿“Te amo”?
¿Otra vez decirte eso?
¿Por qué no, si es verdad?
Te amo como la fuerza de un volcán ,
te amo como el ímpetu del viento,
te amo con mi alma y con mi carne,
te amo como el niño a su peluche ,
te amo a puro grito y en silencio,
te amo en la risa y en el llanto,
te amo tanto…
te amo tanto…
La tercera hora,
me empieza a doler todo,
las rodillas, la espalda
y el tiempo pesa.
Pero qué dulzura tenerte delante de mí,
qué paz tan grande mirarte así.
El cuerpo se queja,
pero el alma descansa,
y en ese descansar
La vida duele menos.
Duele el cuerpo,
pero hay algo más fuerte
que me hace quedarme.
Y es que teniéndote delante
¿cómo me voy a ir?
La cuarta hora,
el final se acerca,
yo me tengo que ir,
pero tú siempre estás conmigo.
Qué lindas cuatro estaciones…
¿o son cuatro horas?
¿O son cuatro sentimientos?
Que más da
-
Autor:
Francisquico (
Online) - Publicado: 7 de abril de 2026 a las 08:00
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.