"Arena y sal"
1. Prosa (microrrelato lírico)
La luz se me fue un día cualquiera, quizás mientras doblaba la ropa tendida. Tu camisa aún colgaba vacía, pero su eco seguía allí. Desde entonces vivo entre la sal derramada en la cocina y una taza que espera tu calor. Dicen que el olvido sabe a vino de camino, pero yo solo siento un puerto cerrado, las manos vacías, y ese maldito hábito de prepararte café que nunca vienes a tomar. Amigos me aconsejan soltar, pero ellos no saben que la arena no elige quedarse; solo sabe que sin la sal no puede hacer salobre el mar. Y yo sigo siendo arena, y tú la sal que no vuelve.
---
2. Soneto (endecasílabos, rima consonante ABBA ABBA CDC DCD)
Se me fue la luz entre la ropa,
el eco de tu ausencia en la camisa.
La sal de la cocina me improvisa
una rutina que mi alma arropa.
No sabe a vino el olvido, es una copa
de puerto cerrado y brisa indecisa.
Tus amigos pregonan que la prisa
me cure, pero el pecho se me entropa.
Ay amor, qué fácil fue rompernos,
qué cuesta abajo el empezar quería.
Me duelen los silencios en sus huesos.
Solo polvo y ganas de tenernos
como la arena espera todavía
a la sal para salar los besos.
---
3. Décimas (espinelas: 8 sílabas, rima ABBAACCDDC)
La luz del día se fue
entre la ropa tendida
y tu camisa vacía
que aún guarda un eco de pie.
La rutina ya se ve:
sal en la cocina, y taza
fría que el tiempo no abrasa.
Mentira que el olvido
sepa a vino compartido;
sabe a no tener la casa.
Qué fácil fue separarnos,
qué duro querer juntarnos.
Me duelen los silencios
de estos cuartos sin tus vicios.
Solo quedan los hechizos:
arena y ganas de hallarnos
como la sal necesita
del mar para ser bendita.
Ay amor, sin tu regazo
soy un puerto con retraso.
---
4. Romance (octosílabos, rima asonante en los pares: -ía, -era, -ada, -ar)
Se me fue la luz del día
entre la ropa tendida.
Quedó el eco de tu cuerpo
en la camisa vacía.
Sal marina en la cocina,
taza que nunca está llena.
Y ese café que preparo
para nadie, esa condena.
Dicen que el tiempo es un río,
yo digo que es puerto en pena.
Las manos llenas de polvo,
tu nombre en el viento suena.
Ay amor, romper fue fácil,
empezar fue arenas movedizas.
Hoy duelen hasta los besos
que no te pude dar, niñalinda.
Solo polvo y ganas quedan,
como la arena amarilla
espera que la sal llegue
para salar la mar tibia.
Y yo sigo aquí, preparando
un café que tú no tomas,
y la sal de la cocina
ardiéndome entre las lomas.
---
5. Alejandrinos (14 sílabas, cesura en la 7ª, rima consonante en pareados)
La luz se me fue un día colgada entre la ropa,
y el eco de tu ausencia llenó la camisola.
Me quedé con la sal que viste el mostrador,
con una taza fría que espera tu calor.
No sabe el olvido a vino viajero, ni a camino,
sabe a puerto cerrado y a manos sin destino.
Tus amigos me dicen que suelte, que ya es hora,
pero el café lo preparo y lo derramo ahora.
Qué fácil fue rompernos, amor, qué tajo limpio,
qué cuesta arriba siempre el primer paso limpio.
Me duelen los silencios de esta casa sin ti,
y hasta los besos que no te pude yo pedir.
Solo polvo y un verso, y la espera amarilla,
como la arena mira si la sal brilla o brilla.
Para salar el mar se necesitan las dos,
y yo soy solo arena… ¿dónde estás tú, mi sal?
Autor: Augusto Cuerva Candela
País: España, Madrid
Todos los derechos reservados en Safe Creative
-
Autor:
Augusto Cuerva (
Online) - Publicado: 7 de abril de 2026 a las 01:12
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.