Aquella noche murieron mis esperanzas. Fue la noche en que ansié el fuego del alcohol en mi garganta, solo para cobrar el valor de decirte lo que callo. Aún resuenan los llantos de madrugada y aquellos sollozos llenos del amor que alguna vez compartimos. Pienso en los besos que me guardé y en esas miradas largas que desearía sostener para siempre.
No importa cuánto me esfuerce por atraer tu atención; tus ojos siempre terminan buscándola a ella. Sin importar lo que haga, parezco condenada a ser la chica que aguarda un amor verdadero, conformándose con las migajas de tu cariño. Creí que podrías verme como algo más, como alguien especial.
Pero anoche, bajo la lluvia, presencié lo que tanto temía: tú y ella, en aquel beso que mi imaginación me juró que era mío. En ese instante se desvaneció la ilusión; no solo por el dolor de amarte, sino por la cruda certeza de que nunca fuiste mío, y nunca lo serás. Jamás hablas de mí como hablas de ella... y aunque mi alma grite por decirlo, sigo sin atreverme.
-
Autor:
Saray Rodriguez Guarin (
Online) - Publicado: 5 de abril de 2026 a las 17:27
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema es para las personas que nos da miedo hablar con la persona que amamos, además de el miedo al rechazo
- Categoría: Amor
- Lecturas: 0

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.