Los incisivos de cortar se agotan
Premolares, son para triturar
La muela se cansa de masticar
El cansancio, los caninos denotan
En esta vida todo pesa y cansa
Dedos cansados de contar billetes
También los presos de traer los grilletes
Hasta de reír duele la panza
De tanto escribir se agota la tinta
la mula se cansa de ser tan mansa
La mujer se cansa de estar en cinta
Malos políticos de la finanza
Es cansado trabajar en la quinta
Dicen que hasta la belleza nos cansa
Hasta el anciano de vivir se cansa
Entonces poeta, ¡dime que tranza!
©️
Salvador Santoyo Sánchez
04/04/2026
-
Autor:
Salvador Santoyo Sánchez (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de abril de 2026 a las 15:24
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 28
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z., alicia perez hernandez, Éusoj Nidlaj, LOURDES TARRATS, Antonio_cuello, Lualpri, Ricardo Castillo., Classman, Hernán J. Moreyra, CARMEN DIEZ TORÍO, RIVAS JOSE, Rafael Escobar, Jaime Correa, El Hombre de la Rosa, José López Moreno., Llaneza, Salva45
- En colecciones: REFLEXIÓN.

Offline)
Comentarios6
La primera estrofa me inspiró, mi querido amigo poeta. Muy buenos y atrapantes versos. Saludos cordiales.
Gracias por estar y comentar.
Me gusto la foto de tu perfil, es muy evocadora
y sugestiva para crear poemas.
Saludos poeta amigo Éusoj Nidlaj
Igualmente, mi estimado amigo. Agradezco la apreciación. 😄✊
👍
Querido amigo y compañero de letras, Salvador.
Leyendo tu poema capto una proyección generalizada del agotamiento interno.
También percibo ese humor proyectado como un mecanismo de amortiguación emocional, una forma de suavizar lo que duele sin tener que decirlo.
Esto, pienso yo, es propio de quienes sentimos y pensamos demasiado, sobre todo frente a las insensibilidades humanas y a las injusticias que se repiten en el mundo.
Hay en tus versos un cansancio que no es simple fatiga física: es un cansancio que observa, que registra, que se pregunta.
Un cansancio que no se rinde, sino que busca sentido, que pide complicidad, que desea que alguien —aunque sea por un instante— ayude a descifrar el caos que nos rodea.
“Entonces poeta, ¡dime qué tranza!” no lo leo como derrota, sino como un gesto profundamente humano:
una mezcla de ironía, lucidez y vulnerabilidad que abre la puerta a la conversación, al desahogo, a la risa que evita que el alma se endurezca.
Este cansancio del que hablas no es rendición: es conciencia.
Es la mirada de quien ha vivido, ha cargado, ha visto demasiado… y aun así conserva ese relámpago, suficiente para seguir preguntando, seguir sintiendo,
seguir escribiendo, seguir compartiendo…
Admiro mucho este escrito, Salvador, tanto desde el punto de vista humano como intelectual.
Y más aún, desde mi lugar de escritora.
Te envío un abrazo envuelto en luz serena y mucho cariño, porque:
Poetas somos…tratando de descifrar enigmas…
Son sólo letras, que no buscan expresar mis sentir.
Siempre me gusta describir lo que observo.
Sin embargo aprecio tu comentario.
Saludos poeta Lourdes Tarrats
El QUE ESCRIBE...OBSERVA...
Poetas somos...
Maravilloso poema que yo lo hubiera titulado: Vita et vere vita.
La vida y la verdad de la vida. Mis sinceras felicitaciones viajan hacia ti con mi fraternal abrazo y leal aprecio a tu noble amistad.
Si, hubiera sido un buen título, gracias por esa sugerencia.
Te envío un saludo sincero estimado poeta amigo Rafael Escobar 👍🏼 ✅
Reflexión tan clara como real, y a falta de cierta altura de la película 🎥 necesaria.
Quien cuestiona y profundiza sobre las las cosas, como tú en este texto sobre el arte de vivir, es como quien camina por un bosque sin auriculares,
y eso Salvador, no está al alcance de cualquiera, lo común y generalizado es hacerlo con los auriculares puestos,
sige así amigo,
aquí mis aplausos.
Gracias amigo.
Saludos
Hermoso y bien escrito tu genial poema estimado poeta y amigo Salvador
Saludos desde España
El Hombre de la Rosa
Gracias por comentar estimado Hombre de la Rosa 👍✅
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.