Me preguntó que por qué la miraba así mientras estaba dentro de ella...
Y cómo no dejar de mirarla,
ella cerraba los ojos,
con la cabeza apuntando a la cabecera de la cama,
el cabello extendido en las almohadas,
y ver cómo se mordía los labios,
como abría la boca de donde salían
los más ricos gemidos,
con ese gesto entre dolor y placer.
Mientras ella rodeaba mi cintura con sus piernas,
con sus manos quería arrancarme la piel de la espalda,
los movimientos cada vez más bruscos,
llegó ese momento dónde yo cerré los ojos,
donde el gesto entre dolor y placer era mío,
donde los sonidos salían ya de mi boca,
ambos volamos y llegamos al cielo,
ella abrió los ojos,
mientras eso pasaba,
ahora ella me miraba fijamente,
me abrazo fuerte y más fuerte
mientras mi cuerpo se quedaba sin fuerzas
y caía mi cabeza a un lado de su cabeza,
con la respiración muy acelerada,
los latidos del corazón en sincronía,
cuando abrí los ojos ella me miraba,
me sonrió y me dijo,
ahora lo entiendo...
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Autor:
Will (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de abril de 2026 a las 07:13
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 13
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Salva45, Mauro Enrique Lopez Z., El Hombre de la Rosa, alicia perez hernandez, Salvador Santoyo Sánchez

Offline)
Comentarios1
La bella poesía entrega con las trovas la esperanza de soñar estimado Wilson
Saludos de Críspulo desde España
El Hombre bde la Rosa
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