No soy vital en tu vida,
no de la forma
que quisiera.
Azu,
eres la estrella
que no puedo alcanzar.
Quiero alcanzarte,
y al final acabo siendo Aquiles
intentando alcanzar a la tortuga.
Corro desesperadamente,
no me detengo
aunque estoy cansandome,
aunque sé
que no voy a alcanzarte.
Me mata esta condena:
de saber que estoy cerca,
pero a la vez tan lejos.
Y aún así
no me detengo,
porque no puedo,
porque no quiero,
Azu.
Estoy tan conectado
y desconectado a ti.
Pues sé
que todo lo que quiero
está en ti,
pero no todo lo que quieres
está en mí.
Vas a querer que esté ahí
pero no tendré
el asiento principal,
la invitación especial.
No seré yo
de quien esperes
el primer cumplido,
no seré yo
por quien esperes.
Tus sonrisas
no serán mías,
no seré tu emoción,
no significaré nada.
Lo que quiera
hacer contigo,
tú querrás hacerlo
con alguien más,
donde te espero
a ti,
tú ya tendrás
el puesto reservado
para alguien más.
Y es que yo quisiera
atarme a ti,
vaciar mi sangre
para compartir
la tuya,
destruirme
hasta formarme
a tu medida,
correr descalzo
sobre clavos
si eso significa
que estás en la meta.
Quiero pertenecerte,
formarme en ti.
Ser el hogar
al que esperes llegar
después de haber estado
tanto tiempo
bajo la tormenta.
Quiero abrazarte,
aún con espinas.
Entregarte mi última pieza,
porque aunque me quede vacío,
siento que me acompletas.
Quiero ser tu complemento,
Azu.
Aunque sé que el agua
y el aceite
no se mezclan.
-
Autor:
Kriztell (
Offline) - Publicado: 3 de abril de 2026 a las 03:55
- Categoría: Triste
- Lecturas: 2

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.