Este mes se cumplen siete años desde que me fui de la ciudad. Siete años desde que mi vida dio un giro irreversible, alejándome de las calles que compartimos. Han pasado ya más de siete inviernos sin verte, y el único puente que nos queda es, tal vez, una llamada fugaz por año que apenas logra llenar el vacío de tu ausencia.
En el transcurso del tiempo, me salieron más canas; el cabello se me pintó de blanco y las arrugas comienzan a marcar el mapa de mis días. Noto el paso un poco más lento, pero con esa lentitud ha llegado la sabiduría de hacer las cosas con calma y enfoque, valorando cada segundo de tranquilidad que la vida me otorga.
Me encanta cocinar para mis visitas, compartiendo el sazón de mi nueva realidad, y ahora me visto un poco mejor, cuidando los detalles como quien espera un encuentro que nunca llega. Me gusta escribir versos y poemas para perderme entre letras, buscando en la poesía el refugio donde todavía eres mía. Por las mañanas, salgo a hacer ejercicio para sentir la vida correr por mis venas, y al regresar, me tomo una taza de café que, con su aroma, irremediablemente me recuerda a ti.
Entre tanto que te he soñado y tanto que te pienso, te has ido haciendo real en mi mente, habitando mis noches sin descanso. A veces quisiera detener el tiempo, no para volver atrás, sino para que pudieras verme ahora: un hombre que ha vivido una vida llena de gozo, paz y amor, agradecido con Dios por cada experiencia, pero que aún guarda en un rincón del alma ese tatuaje sin dueña que lleva tu nombre.
Venga, te toca: cuéntame un poco sobre ti.
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Autor:
Loco De Amor (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de abril de 2026 a las 01:06
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Carlos Baldelomar

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