**~Novela Corta - El Corazón de Invierno~**

**~EMYZAG~**

Novela Corta: El Corazón de Invierno  

Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez Sánchez

Seudónimo: EMYZAG

Comenzada: 19 - 20 (22-24) (26-31) de marzo - 1-2 de abril de 2026…

Publicada: 2 de abril de 2026…

Terminada: 2 de abril de 2026…

Editada: 2 de abril de 2026…

Mi #6 de novelas cortas en el año 2026…

Mi #239 de novelas cortas hasta el año 2026…

7043 Palabras 10 Páginas

 

~ * ~Sinopsis:

~ * ~ Irmak es una mujer turca que decide vivir al Trópico por tanto frío, pero, llega el equinoccio del ‘75 de un invierno frío y ni, aún, tiene amores con ningún hombre para sentir calor y el corazón de invierno se llenó de total frío y muere a los 75 años en ese mismo equinoccio….

 

Irmak es una mujer de cabellos de color negro como el color de la piedra ónix. Irmak siente un frío espeluznante en la piel porque su país tiene un clima frío. Irmak desea sólo una cosa y es poder sentir calor en la piel como mucho le han hablado del clima tropical en occidente. La vida para Irmak se cuece de espanto y de inseguro porvenir cuando sólo desea hacer un cambio, emitir una solución al problema y solucionar un dilema y es poder vivir en el clima del trópico por realizar una mudanza y creer en poder vivir mejor que antes. La vida de Irmak sostiene un nuevo rumbo, un nuevo camino y un nuevo destino cuando desea realizar un cambio tan venidero como ser un destino prohibido. La vida de Irmak se debate en la suerte, en ir o venir, quedar o regresar, realizar o hacer mudanza o no. Irmak tiene una confusión, una conmoción y una decisión en poder decidir si se muda o no de su país nativo. La vida de Irmak se cuece de espanto, inseguridad, deseo y de una espera como la esperanza inocua en transigir una sola decisión, si permanecer en su país natal o marcharse lejos a un lugar tropical para sentir el calor del trópico. Irmak posee uno de los instintos intuitivos más intencionales que ninguna otra mujer posee cuando la vida es intransigente. Irmak es una mujer turca sobreviviente de terremotos, tifones y madre naturaleza, sólo desea realizar una mudanza de su vida hacia un lugar llamado trópico donde el calor asienta como clima tropical y se pueda vivir mejor. Irmak siente como un desafío inerte, inocuo y muy trascendental, cuando la verdad que el delirio es tan desafiante de creer que el clima de su país la tiene muy friolenta en la piel. Irmak cree en su instinto de mujer quedará con el frío y tan frívolo como su piel en ese mismo país sin poder mudarse de clima y de país. El clima del trópico la llama, exaspera y trasciende hacia una forma de sentir que el trópico la llama en poder mudarse de vida, clima y en poder observar a otro país. Irmak concede en su corazón poder distraer la mirada, el sentido en la piel por vivir y mudarse hacia otro destino, camino y rumbo sin temor a perder nada. La vida de Irmak trasciende fronteras, libera asperezas y toxinas tonificando la crudeza de vivir bajo el imperio de un dolor perenne de sentir el frío en la piel, pero, ella desea hacer un cambio de rumbo, camino y destino cuando desea vivir en el trópico con el calor del clima tropical. Irmak antecede y precede que su mundo cambiará de mejor a más mejor sucumbiendo en un delirio delirante que ya no desea sentir más el frío friolento en su bendita piel. La vida para Irmak trasciende, delibera y libera un dolor y es sentir el frío en su piel cuando ella sólo desea mudarse de ese territorio hacia el clima tropical en occidente. Irmak desea sentir lo que ella cree que sienten las personas que viven en el clima del trópico, calor excesivo en la piel por un clima tropical tan deseado por otros países que en vez de tener frío preferirían el calor del trópico. A Irmak le sucede todo ésto desde que siente en su corazón poder mudarse de ese lugar hacia un nuevo destino, un nuevo camino y un nuevo rumbo, pero, algo le impide realizar sus sueños y es no tener dinero para poder mudarse al clima trópico de occidente dejando en oriente a todo clima frío. La frivolidad innata y nativa de Irmak la hacen merecedora de poder laborar hasta poder conseguir el dinero y mudarse de un país de oriente hacia un país en occidente. Irmak tiene apenas veinte años y con veinte años desea mudarse completamente hacia un país en occidente atreviéndose a desafiar clima, dinero y poder abandonar a un país, el cual, la guió desde que nació, pero, ella no es de clima friolento sino que prefiere el calor del trópico. Irmak decide laborar como mesera en un colmado cerca de su vivienda y cuando reúne todo el dinero es que decide mudarse de su país natal y de oriente hacia un país de occidente con el calor entre la piel y el deseo se convierte todo en un anhelo sin ser infructuoso de temor, ansiedad, nefasto porvenir y por un futuro incierto, pero, Irmak se muda y hace de su vida un imperio con todo lo que había podido laborar en su país natal u original hacia el país de occidente.

 

Irmak decide hacer mudanza un lunes por la tarde cuando, sólo, en el cielo no dejó de llover. La vida de Irmak marca trascendencia cuando en el afán de hacer mudanza la joven de ojos de color negro como el ónix dejó manera y forma de vivir, ambiente friolento, familia e idioma nativo cuando se enfrentó a la vida de clima trópico en occidente. Irmak va de rumbo hacia un nuevo destino y hacia un nuevo camino viviendo, pernoctando y conociendo al nuevo país que será su nueva procedencia y todo porque Irmak se ha mudado hacia un país con clima de trópico en occidente. Irmak ha llegado hacia una nueva vida atrayendo virtud, quid permanente, esencia estable y razón indeleble cuando ella no olvida de su proveniencia de país turco con un clima friolento y queriendo el clima trópico y cálido de occidente. Irmak, sólo, decide en ser una turca con ímpetu, con dolores inconsecuentes, queriendo salir airosa del trance en dejar a su país natal y mudarse hacia un país de occidente. La vida de Irmak en occidente no cambia nunca en redención ni en poder hacer de la vida una mejor vida sin experiencia de vida y sin entendimiento del idioma. Irmak se enfrentó a todo destino, a todo camino y a todo rumbo en prepararse para lo venidero de un sólo destino sin el capricho de querer una nueva vida en el país de occidente. Irmak, sólo, desea ser feliz, atraer felicidad y vivir bien. La vida de Irmak, sólo, pretende encontrar el amor, la estabilidad emocional, la vida feliz y un trabajo estable, a pesar de toda inconveniencia por ser extranjera y querer con su propio idioma abrir brechas, fronteras y horizontes en un país de clima tropical en occidente. La vida de Irmak marca trayecto como el mismo proyecto de vivir una vida sin heridas por ser extranjera en un país de occidente. Irmak, sin detener su andar ni su peregrinaje por el mundo de occidente, decide albergar en su corazón el amor patriótico, el origen nativo de su país natal, el buen recuerdo de vida y la trascendencia hacia un país de clima tropical en occidente. Irmak siente en su corazón un llamado, una suerte, una estabilidad y un deseo en convertir su camino en un nuevo destino y en un nuevo rumbo hacia el clima tropical que tanto ella desea y que venera vivir en occidente. Irmak, sólo, desea irrumpir con ímpetu, con gallardía, con su propio idioma en un país de occidente donde, tal vez, se hable español o inglés, pero, ella va en cadencia con su propia naturaleza. Irmak irrumpe un destino y es poder sublevar a su pernicioso camino en un trayecto como trayectoria de una fuerza en voluntad por haberse mudado de un país de oriente hacia occidente dejando atrás vida, familia, recuerdos, vivencias y vicisitudes para poder embarcar hacia un nuevo destino y es poder vivir en paz en un país con clima tropical y cálido en occidente. Irmak sin detener a su alma ni a su corazón comienza a edificar su propia vida, su propio destino y su propio camino en un país de occidente. La vida de Irmak comienza a deparar fríos inconscientes de un temor adyacente posiblemente de un miedo incoloro, pertinaz, pernicioso y devastador sin poder ser certera en la vida por vivir en un país de occidente. Irmak es una turca con ojos de color negro como ónix que decide laborar en una biblioteca como bibliotecaria, pero, su idioma le frena la vida, la vivencia y la experiencia haciendo otros menesteres sin poder comunicarse con la gente. La vida de Irmak comienza en un capricho exótico en querer aprender el idioma español para poder hablar, comunicarse, interactuar con otros entes de la misma naturaleza, pero, en el país de occidente. El clima tropical le va muy bien a Irmak, presiente y siente que su vida ha cambiado de rumbo, destino y camino a proseguir queriendo encontrar y hallar al amor de su vida a un hombre de occidente que quiera formalizar una unión con una mujer turca de ojos de color negro como el ónix.

 

Irmak sin detener su paso, labora y labora insistentemente hasta hacer de su vida un imperio tanto de aprendizaje, experiencia, vivencia y buenos recuerdos. La vida de Irmak trasciende hacia un destino furtivo, feraz y febril con ese clima tropical que tanto ella anheló tener en su piel. La vida turca de Irmak quedó atrás sucumbiendo en una espera inesperada en poder solventar la vida, la fuerza, la mujer como una trabajadora persistente queriendo siempre sostener a su vida en un país donde ella es una mujer extranjera. La vida penitente y en total peregrinaje de Irmak sacude la vida, la fuerza y la debilidad de una mujer que, sólo, quiso ser una mujer fuerte en el afán de entregar vida, labor y ser una extranjera en un país donde no entienden su idioma, tradición y cultura. La vida de Irmak caminó en peregrinaje total sucumbiendo en un trance inocuo para poder sobrevivir en un país extranjero. El corazón de invierno de Irmak se convierte en un dolor de cabeza cuando el frío no lo soporta más en su bendita piel demostrando que mudarse de país y marcharse a un país de clima tropical la hace vivir un deleite sin delirio delirante en caer rendida al calor que ofrece el país tropical y le gusta más el calor que el frío. Irmak prefiere marcar un trayecto con una trayectoria fuerte, eficaz y muy firme electrizando la vida, la forma de vivir y atrayendo el calor en su piel por vivir en un país tropical. Irmak se atreve a desafiar a la vida, fuerza de voluntad y hasta el frío que le cubrió la piel en su país de origen cuando ella vivió por veinte años en ese país. Irmak es una turca de ojos color como el ónix vislumbrando con poder y autonomía a la vida extranjera en un país extranjero donde la vida no cambia sino que cambia por haber llegado de ese país natal hacia ese país extranjero. Irmak es una mujer decidida, fuerte con el afán de cruzar fronteras, barreras y horizontes hasta poder lograr su indeleble cometido. Irmak sin detener la vida y la forma ni la manera en poder laborar quiso ser la mujer más fuerte, decidida y firme con el único afán de querer a un clima tropical en su piel. Irmak llega al país extranjero y después llega el equinoccio del ‘75 y con él el desamor total porque Irmak no halla ni encuentra amor en algún hombre. El equinoccio del ‘75 es un invierno frío e Irmak no halla el amor, aún no. La vida para Irmak es un trayecto marcado en su sola piel desnudando la vida, el amor y la paciencia en obtener un amor para poder compartir el resto de su vida. Irmak antecede y precede que el amor no está en su camino desde que el silencio logró llegar a ella como lo fue callar el corazón sin encontrar un amor para siempre en el equinoccio del ‘75. Irmak desde que llegó el equinoccio del ‘75 no logró hallar a ningún amor desde que el amor se fue totalmente de su vida, quizás, por su extranjerismo, idioma, costumbre y tradición. La vida para Irmak comenzó a deliberar sin razón de por qué abandonó a su lugar de procedencia para marcharse en busca de mejor oportunidad, amor en otro país extranjero como es el país en el clima tropical porque, quizás, si se hubiera quedado en su país hubiera hallado al verdadero amor. La vida para Irmak no calma en redención con un “ultimátum” de su vida hacia el verdadero amor y todo porque tiene más de treinta y cinco años la muchacha turca con ojos de color como el ónix. La vida para Irmak marca trayecto, procedencia y una forma en atraer la labor imperiosa de obtener orgullo natural por laborar y ser una persona de provecho para el bien humano, pero, eso no le dio oportunidad en el amor sino que quedó sola, solitaria y en una soledad friolenta, frívola y frígida por no encontrar al hombre de su vida que le brinde amor verdadero. La vida de Irmak se debate en un trance o trayecto perfecto cuando la vida marca una atractiva personalidad, exactitud y prontitud. La vida de labor de Irmak se siente como un solo deseo de entrever la razón perdida cuando en el afán de saber que el destino se aferra a la gran suerte. 

 

Irmak sólo se siente como un silencio autónomo de creer que el camino y el rumbo a seguir es solo un cruel destino. Irmak en el afán de poder vivir tranquilamente se siente como el delirio adyacente de creer que su vida queda en el intercambio de un frío por el calor del clima del trópico. Irmak labora insistentemente como una mujer muy trabajadora, eficaz, directa y muy eficiente, pero, en el afán de vivir queda sin destino ni fríos ni calores en su piel por el abrigo del amor de un hombre que no halla para vivir el resto de su vida. La vida no calma en redención ni satisfacción incolora de atraer de la vida un acierto porvenir de Irmak vivir en el capricho exótico y saber que su mundo no cambia ni perpetra una sabiduría innata a su mundo que no es igual al del país extranjero. Irmak, sólo, decide trabajar, laborar y laborar como bibliotecaria sin, apenas, utilizar un lenguaje predilecto, sólo, ella trabaja en otros menesteres como en la ordenación de libros en la biblioteca. Irmak, no se compara con el primer trabajo que ella tuvo antes de los veinte años laborando como mesera en su país natal derribando fronteras, brechas, barreras y horizontes deliberando que la vida marca trayecto, trascendencia, ímpetu y todo ésto ella lo logra con haberse mudado de un país friolento como poder vivir en el clima tropical de un país en occidente. La vida para Irmak adolece, acontece y pertenece a un sólo trayecto cuando vivir, sólo, le pertenece a Irmak en su nueva vida con el calor del clima tropical que tanto ella anhelaba forzando un destino, un camino y un rumbo a seguir sin penitencia y sin peregrinaje, sólo, con su corazón al mando y buscando una brújula ascendente que la lleve al paraíso y, así, ella lo logró. Irmak, con el capricho exótico de ver al cielo único, laboró, laboró y siempre quiso tener al amor de su vida un hombre que fuera capaz de amar, pero, nunca lo halló sino que no encontró a ningún amor. La vida de Irmak fue siempre un exótico porvenir cuando ella se dedicó en cuerpo y alma a laborar como bibliotecaria en el país extrabjero esperando a que el destino, el camino y el rumbo la acompañaran siempre en busca del verdadero amor, pero, el amor se escapó de las manos de Irmak. Irmak, con clave en mente y deseo de proseguir vida, trabajo, bienestar, salud y lograr conseguir a un amor le advierte la vida que no es nada fácil poder vivir en un país extranjero de vivir en un país extranejro como extranjera. La vida de Irmak acontece, delibera y estremece a la vida de una bibliotecaria queriendo derribar brechas, fronteras, barreras y hasta horizontes con tal de ver y sentir que en su suerte queda totalmente derribada, destrozada, desmoronada y acechada a su suerte desde que no halla el amor en un verdadero hombre en el país extranjero. Irmak destruye pensamiento, palabra, actos e intercede en su propia vida para poder demostrar que se puede vivir en un país extranjero como lo es vivir en país de clima tropical y percibir que la suerte está toda echada. Irmak trasciende vida, frontera, lenguaje distinto, recuerdos, vivencias, experiencias hasta poder perecer y morir, pero, en un país extranjero dejando media vida en ese país extraño donde albergó corazón, trabajo, tiempo, ímpetu y buenas vivencias. La vida para Irmak fue buena teniendo en consideración un buen ritmo cadencial, inmortal y muy real hasta que la vida edifica su estabilidad en ese país extranjero. Irmak antecede e intercede por un verdadero amor y que desea hallar en el continente occidental de tener la gran suerte de encontrar a ése único amor en ese país extranjero. La vida para Irmak acontece una espera inesperada en poder hallar a un verdadero amor, pero, encrudece tanto y por tanto que todo crece como la vida encrudece de espanto por amar a un ser humano. La vida para Irmak comienza a parpadear y a tener maripositas en el estómago por un amor que nunca llegó.

 

Irmak como bibliotecaria halla en su camino buenos libros educando la vida y enseñando un aprendizaje distinto para poder ser exaltada como extranjera de ese país extranjero como lo es el país con clima tropical. Irmak, en el equinoccio del ‘75, logra derribar, desmoronar, destruir a todo corazón latiendo fuertemente por un amor. La vida para Irmak comienza a deliberar, a sorprender y a enaltecer la vida en un instante de desahogo, de inmaterial vida y de una vida mal inconsecuente cuando su vida fue excelentemente buena. Irmak se debate entre iras adyacentes y malos dolores por no hallar al amor de su vida dejando al tiempo caducar y expirar de un tiempo hacia acá. La vida de Irmak consecuentemente llega hasta el equinoccio del ‘75 un invierno frío como aquel invierno que dejó en su país natal y muere Irmak, pero, antes suceden muchos caminos, destinos y rumbos antes de llegar a los setenta y cinco años y morir después. La vida de Irmak concede premura y sensatez para poder edificar el frío tormento que le acontece desde que llegó al equinoccio del ‘75 cuando Irmak deja la vida. Irmak fue una mujer valiente, firme, decidida y eficaz en el tormento inocuo de solventar una manera y una forma de ver el cielo con nubes claras y sin color gris como tormenta. La vida de Irmak derribó fronteras, participó en eventos y fue una mujer extraordinaria en el afán de querer sobrevivir en un país extranjero como lo fue mudarse de un país frío hacia un país del trópico en occidente. Irmak sucumbe en un trance delictivo cuando casi llega el equinoccio del ‘75 y no logra tener un verdadero amor porque casi está a punto de morir. La vida de Irmak fue toda llena de benevolencia, presencia, trascendencia y ascendencia cuando el temor en la vida de Irmak nunca se vio llegar, a menos, que el idioma haya intercedido, confligido e inhibido entre su trabajo y ella. La vida marca un trayecto efímero, pero, muy perenne cuando en el altercado y en la camorra arden de deseos cuando la vida comenzó a bifurcar cuando el frío en aquel país natal no la dejó vivir y tuvo que decidir en mudarse o no hacia un país del clima tropical en occidente. Irmak, ¿qué hizo?, pues, mudarse al país del trópico en occidente, y ¿a ella le fue bien?, pues, de maravilla como lo expresa la huella de la vida misma. Irmak sucumbe inefablemente en un trance perfecto cuando su recto corazón deliberó un directo camino, un rumbo y un solo destino y fue vivir bajo el calor de un país en occidente con clima del trópico. La vida comenzó a enaltecer, sublevar y pertenecer a la vida cotidiana de toda una vida marcando trayecto y trayectoria. Irmak trasciende toda su vida en ser una mujer valiente, directa, eficaz y firme deliberando que su vida fue extraordinariamente maravillosa. Irmak, con idioma innato y nativo de su propio lenguaje decidió llegar a un país extranjero y esperar por el verdadero amor de un hombre que nunca llegó a tiempo a su vida. La vida atormenta, bifurca, transfiere y transmuta un dolor apaciguado, limando asperezas, cortando camorra y dejando que la paz interceda en todo altercado entre ella, su idioma y el país extranjero en donde vive actualmente. La vida para Irmak fue trascendentalmente inocua, de laborar y laborar y saber que la espera inesperada yace en el imperio sosegado, templado, tranquilo y sin ser bravío de toda una vida llena de labor imperiosa cuando su mundo cambió de frío a calor cuando Irmak se mudó de un país frívolo hacia un país lleno de calor con el clima del trópico en occidente. Irmak, sin perder instante ni momentos gratos e inolvidables y sin guardar rencor quedó sola, maltrecha, abandonada y en una amargada soledad yace el tiempo como el hielo congelado para poder vivir y tener un amor como el verdadero amor de un hombre por llegar el equinoccio del ‘75 un invierno frío, el cual, mató de dolor a Irmak cuando dejó a su país natal por un país lleno de calor y de un clima del trópico. 

 

Irmak, sin perder nada ni a nadie se debate entre un ir y venir lejos de la realidad autómata de creer que su mundo se viene abajo cuando el temor y la ansiedad reviven al alma de un frío perenne entre el alma y el corazón que llegó con el equinoccio del ‘75. El frío invernal del equinoccio del ‘75 atrajo más frío que haber vivido toda una vida en el país de Irmak cuando la ilusión y la desilusión van marcando trayecto cuando en el imperioso tiempo nunca llegó el verdadero amor a su vida de un hombre que siempre quiso que la amara. El equinoccio del ‘75 conllevó y atrajo a la vil muerte y hacia la vida de Irmak soslayando y sollozando en una penumbra de una sola soledad cuando quedó sola en el intercambio de vivir de un país a otro y sin tener ni conseguir ni amar al verdadero amor porque nunca llegó a su vida. La vida de Irmak fue débilmente y realmente extraordinaria en el afán de atraer labor y por ser una mujer en libertad directa, firme, eficaz y muy valiente. La vida de Irmak concede, pertenece y tiene un lindo amanecer, pero, directamente con la vil muerte en el equinoccio del ‘75 una época de frío, álgido viento y con gélido corazón. La vida marca trascendencia, transparencia y transmuta lo que intercede la vida para lograr y encontrar a un amor, pero, no ocurre ni llega hasta su corazón un verdadero amor de los que nunca aman a un verdadero corazón. Irmak llegó a los setenta y cinco años de edad y dada la fecha que ocurre su muerte en el equinoccio del ‘75 cuando el frío albergó a su corazón y ella toda la vida, sólo, encontró y halló el calor en un país del trópico en occidente. La vida de Irmak muere en el equinoccio del ‘75 sucumbiendo, esperando y logrando que un amor llegara a su vida para amar sin bifurcar la forma ni la manera en desconectar su atrayente corazón hacia un verdadero amor. El preludio de la vida de Irmak hasta los veinte años es lo único que se sabe que vivió en el país friolento buscando la alternativa en poder mudarse y poder vivir del calor del clima del trópico, pero, Irmak muere en el equinoccio del ‘75 una época de frío invernal porque la vida castiga como hace pecar el alma y el corazón dentro de su propio cometido. La vida de Irmak confiere y atrae un dolor de cabeza cuando en el tiempo y más en su solo corazón advierte que no ha tenido ni tendrá amor alguno en poder amar a un hombre como su verdadero amor en el corazón. Si para Irmak en el tiempo y más en el ocaso vivo y sin el sol en cada día logró ella llegar al equinoccio del ‘75, pero, sin salir con vida de esa eṕoca tan friolenta en la piel como inmortal es el frío. Irmak, sólo, llegó a atemorizar de espantos espeluznantes a su propia vida cuando en el corazón nunca tuvo un amor porque el idioma impidió que sus vivencias en ese país del trópico no le permitiera formalizar una bonita relación con algún hombre. La vida de Irmak intercede claramente en decidir que fue un error ser una extranjera en país extranjero cuando el tiempo inmortal atrajo más frío, maś viento álgido y gélido desenlace de quedar sola en una amargada soledad y sin hallar al hombre de su vida cuando se perpetró la única osadía de vivir en un país extranjero con clima tropical en occidente. La vida de Irmak quedó realmente en soledad desde que llegó el equinoccio del ‘75 con setenta y cinco años de edad y sin amor alguno en el corazón. La vida de Irmak para ella fue vivir extraordinariamente con calor, sucumbir en un país extranjero y ser extremadamente extranjera para saber que su idioma siempre le impidió pertenecer al gremio de las demás entes populares por no conocer su idioma. La vida marca trascendencia, carencia y ausencia de un amor en el corazón de un hombre que no pudo amar a Irmak como mujer, por tan sólo, tener un idioma diferente al país del clima tropical en occidente. La vida de Irmak encrudece de espantos seguros cuando llega el equinoccio del ‘75 y con él la edad de setenta y cinco de Irmak y sin amar a nadie ni a ningún hombre.

 

Irmak trascendentalmente e inocuamente se debate para ser una mujer valiente, tenaz y audaz para poder sobrevivir como extranjera en el extranjero y en ese país de clima tropical en occidente. Irmak precede y antecede una fuerza de voluntad por querer ser la mujer más valiente por haber hecho éxodo de su país natal y de origen hacia un país de clima tropical en occidente. La vida de Irmak fue espeluznantemente hermosa, dada a su labor y completamente decidida en formalizar toda una vida en el país de occidente con clima tropical. La vida no caduca ni expira a que el tiempo transcurra como discurre unas horas inertes, inmóviles, pero, muy contempladas en ser tiempo laborioso. La biblioteca llena de multitud acecha con devorar a la vida, al tiempo y al destino con un camino y un rumbo incierto demostrando que todo lo puede en razón y discernimiento con su propio idioma en un país extranjero. Irmak conlleva una sustracción ilícita entre trabajo y bienestar, pero, en el amor, sólo, obtuvo desamor y un hombre que nunca llegó a su vida a amar a Irmak. La vida de Irmak trasciende, libera y se percata de que su extranjerismo no es inusual y es tan normal como cualquier ente o persona que se muda y vive en un país extranjero de occidente. La vida intercede como preámbulo de una vida inmortal como mortal lo fue ese equinoccio del ‘75 a sus setenta y cinco años sin poder haber cosechado un amor en el corazón como el amor que, a veces, nos da la vida como compañero por el resto de la vida. A Irmak se le concede la vida como a cualquier ente que llega a vivir del extranjero hasta que comienza a querer tener al hombre de su vida como amor en el corazón. Irmak, sólo, pretendió en su vida ser feliz, laborar y tener presente el calor del trópico en su piel y en su corazón como una extranjera que ama a su lugar de procedencia. Irmak, sólo, quiso una cosa laborar y ser siempre la mujer valiente, firme, eficaz, audaz y tenaz con la única fuerza en querer liberar a su piel y a su corazón del frío espeluznante de su país nativo hasta que se mudó al país de clima trópico en occidente. La vida de Irmak sucumbe en un trance perfecto, recto y directo cuando en el afán se convierte todo en un delirio delirante de creer que el amor no se hizo para ella. Irmak piensa en una noche de su habitación que el amor fue un amor intransigente, pasivo y en paz que nunca le otorgó guerras, odios ni rencores sino que el amor nunca llegó a su vida sucumbiendo en un trance delictivo cuando en el ocaso se fue el sol y sin querer un amor quedó a la intemperie sin el amor de un hombre en el país del clima trópico en occidente. El corazón de Irmak perpetra, transfiere y transmuta un sólo deseo y es que, sólo, desea hallar el amor de un hombre en su corazón. Irmak interpreta a su corazón sólo y solitario, devastado y desmoronado por no hallar un amor en el país de occidente. Ella va directamente al acecho, pero, sólo, logra ir de trabajo a casa y de la casa al trabajo sin poder tener vida social ni amores inconclusos sin que le correspondan apasionadamente y vehementemente en el corazón y, todo porque ella tiene un idioma diferente al país donde vive en occidente. Irmak, una mujer, de ojos color como el ónix, va de rumbo en rumbo, de camino en camino y destino en destino esperando a que el amor llegue a su corazoncito, pero, el amor no se hizo para todo mundo. Irmak antecede y precede como una mujer trabajadora en biblioteca como bibliotecaria, lee varios libros en su tiempo de ocio para el aprendizaje, la enseñanza y el entendimiento de una mujer que vive en un país diferente al de su país de origen. Ella aprende vocabulario básico, pero, no es suficiente para interpretar el idioma extranjero sino que conlleva una sustracción de palabras nuevas, las cuales, no sabe el significado de cada palabra.

 

Irmak es una mujer turca de un país friolento que fue en busca en occidente de un país de clima tropical, pero, ella logró hasta sus setenta y cinco años en el equinoccio del ‘75 cuando muere de frío por ser una época invernal. Irmak huyendo al frío y buscando el calor tropical se halla y llega hasta el equinoccio del ‘75 un comienzo de año y un morir de vida. Irmak logró ser una mujer extraordinaria, eficaz, valiente, directa, tenaz, audaz y firme, pero, su corazón se quedó sólo cuando no halló amor alguno en su camino sin rumbo ni destino. El corazón de Irmak sucumbió en un trance cuando su corazón no halló lo que esperaba en ese país porque, tal vez, si se hubiera quedado a vivir en su país natal hubiera hallado el amor verdadero. Irmak transfiere, transmuta y con un trasfondo oscuro sucumbe en un delirio delirante en creer que su mundo acaba en ese equinoccio del ‘75, pero, la vida más allá de una muerte segura. La vida para Irmak concede, pertenece y amanece en los brazos de la vil muerte cuando precede en un lecho de su habitación que la muerte la llama como fantasma y espectro alucinante y tan frívolo como el mismo frío que ella abandonó de su país natal. Irmak piensa antes de morir que su vida fue un fracaso, pero, realmente fue extraordinaria y enfrentarse a un país extranjero con idioma, cultura, tradición y gente diferente. Irmak antecede y precede a una vil muerte esperando el equinoccio del ‘75 y logrando percibir que su esencia, virtud, quid y presencia hayan sido inolvidables y haber podido vivir en un país extranjero donde todo fue cuesta arriba para Irmak. Irmak, la mujer de ojos de color como la piedra ónix, se debate en una espera sorprendente de que el amor llegue, aún, cuando tenía, apenas, treinta y cinco años. La vida para Irmak concedió, permitió y demostró que se puede vivir tranquilamente en un país extranjero cuando huyó penitentemente del frío de su país buscando calor en un país en occidente. Irmak huyendo indeleblemente de su país de su procedencia, sólo, buscó y halló morir de frío invernal en una época del equinoccio del ‘75. Irmak precede en un tiempo de buen razonamiento, entendimiento, aprendizaje y de mucha sensibilidad por ser una extranjera de un país de oriente y de un frío inconsciente, pero, su vida perece en el equinoccio del ‘75 a sus setenta y cinco años, después de nunca haber encontrado el amor de un hombre en su corazón. Irmak quedó a la deriva como náufrago perdido en un mar oceánico donde la vida muere sin llegar a puerto seguro, pero, la vida sólo le dejó trabajo y más trabajo siendo una mujer maravillosa y extraordinaria deseando haber amado y haber dejado linaje, estirpe y herencia, pero, sólo, tenía en su corazón amor al trabajo. La vida de Irmak logró lo que nunca jamás había logrado un ente como ella en un país extranjero. Irmak, sólo, se lleva en la tumba tiempo, aprendizaje, entendimiento y una enseñanza que adquiere leyendo libros de ese país de occidente para poder aprender su idioma, aunque, aprendió lo más básico del idioma dejando entrever que la sapiencia no es ser ignorante. Irmak antecede y precede de toda una vida en su país natal y, después de su procedencia en su país en occidente para poder vivir hasta morir con un frio inconsciente en su piel, en su cuerpo y en su alma por huir de un frío hacia un calor de un país en occidente con clima tropical. Irmak y la vida le deja sólo una sabiduría y una experiencia en el entendimiento de una cultura, tradición e idioma diferente para poder vivir en paz y ella, ¿lo logró?, pues, claro que sí, si estuvo por siempre en soledad y en solitaria vida. Irmak navegó día y noche por un mar oscuro, tenebroso y misterioso, por el cual, se debate una ira sorprendente en luchar y querer salir airosa de un trance delictivo cuando se atemoriza de un espanto inseguro en creer que no puede sobrevivir en país extranjero de clima tropical y en occidente.

 

Irmak antecede y precede que su vida cambiaría a un bien común y, ¿así fue?, pues, claro que sí, si la vida de Irmak fue sorprendentemente extraordinaria viviendo en un país extranjero de clima tropical y en el continente occidental. La vida para Irmak se debate en un ir y venir del trabajo a la casa y de la casa al trabajo, pero, ella sin pensar jamás que el equinoccio del ‘75 llegaría a derribar, a desmoronar, desvanecer y destruir todo una vida por haber laborado intensamente en un país extranjero donde la vida es más fuerte y todo es complicado con tan sólo tener un idioma, cultura y tradición diferente. La vida de Irmak, una turca de ojos de color negro como la piedra ónix, se siente como poder vivir en paz cuando sostiene, soslaya y solloza calladamente en su vida cotidiana por no haber hallado nunca al amor de un hombre. La vida de Irmak se siente desapercibida, inhibida y tan prohibida sin haber naufragado en un océano profundo porque su vida se contempla como una vida extraordinaria, en luchar, ser firme, directa, valiente, eficaz, tenaz y muy audaz cuando se edificó su vida en un país extranjero viviendo en un clima tropical que ella anheló para poder vivir en occidente. La vida de Irmak se debate en un trance perfecto cuando su vida antecede y precede a un frío espeluznante en su país natal y al clima tropical de un país en occidente. La vida de Irmak precede cuando su vida es valiente en el afán de entregar vida, corazón y alma a toda vida por vivir en el extranjero en un país llamado de occidente. La vida de Irmak cuando llega el equinoccio del ‘75 a sus setenta y cinco años es cuando la vida perpetra poder vivir más, pero, llega la vil y terrible muerte como en un trance delictivo sin ser ciencia cierta muere de frío espeluznante, de álgido viento y gélido mal desenlace cuando ella despreció al clima de su país de origen sin saber ni tan siquiera sospechar que moriría en un equinoccio de época invernal en un país de clima tropical de occidente. La vida de Irmak fue una vida de entrega, pasión y vehemencia laborar porque toda su vida la entregó en cuerpo, alma, vida y corazón a su trabajo como bibliotecaria desatando la furia, el deseo y superar todo idioma, cultura y tradición tan diferente a la del país extranjero de occidente. La vida de Irmak no fue de mentira cuando ni el Truhán podría engañar a nadie cuando la vida de Irmak fue sustentablemente sostenida en el bien laborar de toda una vida excelente sin mediar palabra alguna de indiferencia hacia la vida vivida de Irmak. Irmak y su vida atrajo bienestar, salud, buen ánimo, excelencia vivida y una extraordinaria pasión por su trabajo como bibliotecaria. La razón de ser bibliotecaria para Irmak fue y será que el tiempo encrudece en sabiduría, aprendizaje y entendimiento para lograr comunicarse con la gente del país de occidente. La vida de Irmak como bibliotecaria fue aprender el idioma básico del país para poder sobrevivir, subsistir y renacer en una nueva vida en el país de occidente. La vida para Irmak antecede, precede y encrudece que su vida fue y será la vida más extraordinaria y excelente vivida en la formación de toda una mujer al acecho por el éxito, clima tropical que ella deseaba y toda una vida en el país de occidente. La vida de Irmak termina en una terrible escena de frío espeluznante en la piel, mortal deseo en sobrevivir y poder subsistir a ese equinoccio del ‘75, pero, llega la terrible y vil muerte para Irmak en el equinoccio de época invernal comenzando el año y viviendo otro año a sus setenta y cinco años. El equinoccio del ‘75 llegó devastado, con frío invernal espeluznante y un desmoronamiento de ansiedad, depresión, neurastenia álgida y por una piel con sentido hacia un viento gélido que le congeló hasta el alma, pero, toda su vida fue extraordinaria acechando siempre hacia la buena vida. 

 

La vida para Irmak termina en el equinoccio del ‘75 a sus setenta y cinco años porque el frío espeluznante se venga de ella por haber despreciado a un país de frío por querer vivir en un clima tropical en occidente. La vida para Irmak se debate entre frío congelando el corazón y destruyendo la piel en un equinoccio de época invernal tan friolento como su solo corazón y en soledad por no haber encontrado nunca el amor verdadero de un hombre por impedir que el idioma, la cultura y tradición se interpusiera entre ella y el verdadero amor. Irmak pensó antes de morir que si se hubiera quedado en su país natal hubiera hallado el verdadero amor, pero, se tuvo que marchar hacia un país del continente occidental buscando calor para su piel bendita de clima tropical. La vida es como es y nadie acecha con devorar con la pasión innata, pura e impoluta por vivir toda una vida en un bien bienestar. La vida de Irmak irrumpe en una terrible escena donde el cuerpo moribundo muere de eterno frío con el frío invernal del equinoccio del ‘75 en el país de clima tropical en occidente. La mujer turca de nombre Irmak con ojos de color negro como el color de la piedra ónix es inconsecuentemente deliberada por querer un país de clima tropical y no de eterno frío llevando siempre en su mente y en su corazón el desprecio de su país natal. Irmak antecede y precede a los veinte años cuando vivió en el país turco con un frío espeluznante y estudió a otros países de clima tropical y se lanzó en busca de calor para su piel en un país de clima tropical en occidente. Irmak siente en su corazón un dolor muy profundo sin haber vivido siempre en su país natal y tuvo que aventurarse hacia un destino fantástico y fabuloso de creer que el clima tropical era lo más fastuoso para su piel, vida y corazón y, ¿lo logró?, pues, claro que sí. La terrible muerte de Irmak enalteció vida, corazón y piel por haber muerto llena de dolor sin arrepentimiento porque toda su vida fue extraordinaria acechando siempre con buen éxito hacia una vida marcada por el eterno frío y llegó el equinoccio del ‘75 a derribar toda una vida con la vil muerte. La vida de Irmak se debate entre frío y calor por vivir toda una vida en compás del calor del clima tropical porque así su piel lo amerita. La vida precede y antecede de un frío espeluznante hacia un calor que Irmak amó por toda una vida. La muerte de Irmak logró derribar a todo calor con el equinoccio del ‘75 lleno de una época de frío invernal que succionó, derribó y destruyó a toda una vida. La vida de Irmak muere con eterno frío en la piel, pensando e imaginando que el país se vengó de ella por buscar un calor de clima tropical hasta hacer perecer a su propia vida. La vida de Irmak, la turca de ojos de color negro como el color de la piedra ónix, se debate en una fría muerte y como es así la muerte se entristece, adolece y perece en un lecho frío, friolento y frívolo en el equinoccio del ‘75 a sus setenta y cinco años después de toda una vida vivida extraordinariamente. Irmak muere desesperadamente con frío en la piel, con el corazón de invierno lleno de frío por una época invernal que llegó con el invierno del equinoccio del ‘75 que arropó a su débil corazón y murió llena de frío como es la vil muerte y sin un amor en el corazón.

 

FIN        

  • Autor: EMYZAG (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 3 de abril de 2026 a las 00:55
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1
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