Aunque yo pronunciara en todos los idiomas del mundo y del universo celestial,
si no me entrego a los demás seré como un metal que replica, o un disco que sonsonetea.
Aunque tuviera el carisma de la predicción y supiera todo los secretos y todo el saber,
aunque poseyera toda la convicción, un dogma competente de verter cerros,
sino me entrego a los demás, soy menos que poquísimo.
Aunque distribuyera toda mi fortuna para dar sustento a los necesitados
y diera mi ser físico al fuego, si no me entrego a los demás,
no me vale para ninguna cosa.
El que se entrega a los demás es tolerante, complaciente;
el que se entrega a los demás no es ambicioso, no hace gala,
no se jacta, no se comporta de manera indigna,
no indaga para su conveniente provecho, no se enfurece,
no le da importancia a la ofensa que se le hace,
no se complace del abuso, sino se alegra con la certeza.
El que se entrega a los demás, todo lo dispensa, todo lo aguarda,
todo lo confía, todo lo aguanta.
Entregarse a los demás, nunca pasará de moda.
Los presagios terminarán, la gracia de la comunicación finalizará,
los estudios se esfumarán, porque nuestros estudios tienen deficiencia
y nuestros presagios, restringidos.
Cuando aparezca lo que es absoluto, se terminará, lo relativo.
Al ser yo un pequeño, conversaba como un menor, percibía como un menor, discernía
como un infante, mas en el momento que crecí, desistí de las cuestiones infantiles.
En este instante miramos como en un retrato, dudosamente;
más adelante miraremos rostro a rostro.
En este momento entiendo enteramente las cosas como deficientes;
más adelante entenderé como el Creador me entiende a mí.
En un término, en este instante hay tres elementos:
la convicción, la confianza y el que se entrega a los demás;
pero el más importante de los tres es quien se entrega a los demás.
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Autor:
Edmundo Onofre (
Offline) - Publicado: 2 de abril de 2026 a las 16:40
- Categoría: Religioso
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: Mª Pilar Luna Calvo, Una voz

Offline)
Comentarios1
Lo que has logrado es magistral, captaste a Pablo, claro que lo hiciste. Me conmovió, se violvió mio.
Dios te bendiga.
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