No me quejara yo de larga ausencia, si, como todos dicen, fuera muerte; mas pues la siento, y es dolor tan fuerte, quejarme puedo sin pedir licencia. (Lope De Vega)
Con el viento a favor partió la nave
por los mares lejanos y bravíos.
En el puerto quedaron los amigos
pidiendo por la paz del largo viaje.
¡Oh Jonás! ¿por qué buscas escaparte?
¿No eres tú acaso,enviado del Dios vivo?
¿ Y cómo puedes descansar tranquilo
cuando peligras con los tripulantes?
Las olas se elevaban tan salvajes
con ráfagas de vientos y bramidos
que el barco parecía ya quebrarse.
Pero a Jonás la "suerte" le dio un guiño,
y por la borda fueron a arrojarle
cesando la tormenta y el peligro.
Entró en el vientre del pez
y clamando al Señor dijo:
me ha rodeado el abismo
perdiéndome para siempre.
Tus olas y tu corriente
han pasado sobre mí.
A los montes descendí
mas aún veré tu templo
y te pagaré cumpliendo
todo lo que prometí...
Mandó Dios entonces al pez
y vómito en tierra a Jonás;
el cual se dispuso ir a Nínive
con el mensaje a predicar.
W.M®
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Autor:
Fénix (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de abril de 2026 a las 09:37
- Comentario del autor sobre el poema: La suerte se echa en el regazo; Mas de Jehová es la decisión de ella. Proverbios:16:33
- Categoría: Religioso
- Lecturas: 33
- Usuarios favoritos de este poema: Lualpri, Antonio Pais, Salvador Santoyo Sánchez, El Hombre de la Rosa, Juan Iscar, Éusoj Nidlaj, alicia perez hernandez, Classman, Mauro Enrique Lopez Z., JUSTO ALDÚ, Enrique Fl. Chaidez, Violeta, Mª Pilar Luna Calvo, Sergio Alejandro Cortéz
- En colecciones: Religiosos.

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