CON HILOS DE AÑORANZA

SienaR



Dios, te pido que lo cuides,  
que en las noches estrelladas,  
cuando la luna niegue su luz,  
él sienta la suavidad de mi amor,  
que atraviesa el tiempo y el espacio,  
como un latido que flota en el viento.

 

Que sepa que nunca está solo,  
que mis pensamientos lo envuelven,  
como un abrigo tejido con hilos de añoranza,  
que lo abrazan en su soledad,  
mientras yo busco su risa en cada amanecer,  
en cada sombra que danza en el ocaso.

 

Dile que lo amo tanto,  
que mi corazón es un faro encendido,  
guiando su barco en mares inciertos,  
que las olas de la vida no lo asusten,  
que siempre habrá un puerto,  
donde mis sueños lo esperan.

 

Y a pesar de la distancia,  
en cada instante,  
siento su presencia,  
como el pulso constante del universo
que nos une en un suspiro,  
como dos almas danzando en la eternidad.

 

Dios, cuida de él,  
que mi silencio sea un refugio,  
un espejo de amor que lo abriga,  
y que en sus momentos más oscuros,  
sienta el calor de mi devoción,  
y la certeza de que, en algún lugar,  
somos uno,  
irrompibles como el sol asomando al amanecer.

 

 

SienaR ©

 

 

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