Añoranza

aym

Yo, que fui expulsada de cada alma que quise habitar.

De cada corazón que decoré con caricias.

De cada persona que cuide con la vida.

Nuevamente anhelo otorgar todo mi ravioso amor y consuelo.

Todas mis caricias nocturnas.

Toda mi inocencia y ternura.

Ver métrica de este poema
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.