Su nombre conocido...Mar Rojo, situado en el extremo sur de Israel.
Quizás, a causa de reminiscencias históricas, motivos climáticos, sus aguas tranquilas pasean a su libre albedrío entre las costas que lo albergan.
Su color turqués embriaga, invita a la contemplación.
Aconsejable perder la vista allí...en el cercano horizonte, y dar rienda suelta a la imaginación.
La infinidad de peces con sus colores diseñados por la madre natura, permiten al pensamiento corretear, como ellos, en la búsqueda de un placentero alimento, y así permitir a los sentimientos la ración capaz de menguar la necesidad propia para lograr la subsistencia.
Bajas olas golpean los penachos bañados, llegan a la orilla, descansan instantes, y retornan para tener donde volver.
Allí arriba, el potente e incansable Sol, observa la escena en su apogeo, su accionar eterno ayuda a la gestación de la continuidad.
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*Registrado / Safecreative N°1603256986082
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Autor:
Brom Beto (
Offline) - Publicado: 1 de abril de 2026 a las 14:02
- Categoría: Naturaleza
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Sergio Alejandro Cortéz

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