Ya son más de un millón de letras,
Un millón de emociones con ellas;
Y aún me descubro a mí mismo en cada vuelta,
En cada relectura cuando un problema me afecta,
Sorprendiéndome a la vez,
Con lo más perdido que estoy ahora,
En comparación al principio.
“¿Y la felicidad qué?”
Dice la canción que motiva este escrito,
Y esa emoción busco encontrar
Para, desde mi historia, poder verla evolucionar;
Atónito al final,
Pues, terminó perdida en un laberinto;
Como si fuera un castigo,
Ésta desapareció con sigilo;
Como mi madre conmigo de niño,
Fue un abandono egoísta y definitivo,
Ignorando el posible resultado negativo.
¿Y qué con la felicidad entonces?
Tan perdida entre mis letras
Como el amor que alguna vez profesé sentir,
Que, de desamores, material viví de sobra,
Según varios versos anteriores;
Pero como bosque arrasado por el incendio,
Mi vida fue arrasada por el amor que alguna vez viví.
¿Y el amor qué?
En el laberinto de la felicidad no lo extravié,
Muy por el contrario, en realidad,
En la intensidad de la privacidad
Con un gozo pleno, he llegado a consumar.
¿Y el amor qué?
Necesito insistir en ello,
Pues, me abriga la nueva construcción de familia
Que desde esta emoción nació;
En definitiva, es un mundo nuevo,
Que vivo desde el miedo, las inseguridades,
Y del “no puedo”,
Mas en la sonrisa compartida
Y en esta única experiencia por vivir,
De valentía, osadía y voluntad me lleno.
Desde aquí, el amor no se encuentra en el fondo de la oscuridad.
Un millón de emociones con ellas;
Y aún me descubro a mí mismo en cada vuelta,
En cada relectura cuando un problema me afecta,
Sorprendiéndome a la vez,
Con lo más perdido que estoy ahora,
En comparación al principio.
“¿Y la felicidad qué?”
Dice la canción que motiva este escrito,
Y esa emoción busco encontrar
Para, desde mi historia, poder verla evolucionar;
Atónito al final,
Pues, terminó perdida en un laberinto;
Como si fuera un castigo,
Ésta desapareció con sigilo;
Como mi madre conmigo de niño,
Fue un abandono egoísta y definitivo,
Ignorando el posible resultado negativo.
¿Y qué con la felicidad entonces?
Tan perdida entre mis letras
Como el amor que alguna vez profesé sentir,
Que, de desamores, material viví de sobra,
Según varios versos anteriores;
Pero como bosque arrasado por el incendio,
Mi vida fue arrasada por el amor que alguna vez viví.
¿Y el amor qué?
En el laberinto de la felicidad no lo extravié,
Muy por el contrario, en realidad,
En la intensidad de la privacidad
Con un gozo pleno, he llegado a consumar.
¿Y el amor qué?
Necesito insistir en ello,
Pues, me abriga la nueva construcción de familia
Que desde esta emoción nació;
En definitiva, es un mundo nuevo,
Que vivo desde el miedo, las inseguridades,
Y del “no puedo”,
Mas en la sonrisa compartida
Y en esta única experiencia por vivir,
De valentía, osadía y voluntad me lleno.
Desde aquí, el amor no se encuentra en el fondo de la oscuridad.
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Autor:
Quimera (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 30 de marzo de 2026 a las 09:43
- Comentario del autor sobre el poema: Un escrito personal de manera despersonalizada, donde decidí crear un personaje que pudiera relatar lo que pensaba y sentía respecto a la idea del amor. Inspirado desde la canción Y La Felicidad Qué, del rapero Canserbero.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, El Hombre de la Rosa, Sergio Alejandro Cortéz, Salvador Santoyo Sánchez, alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios1
La destreza de tu generosa pluma entrega las palabras a tus preciadas estrofas estimado poeta
Saludos de Críspulo desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
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