Seda azabache
baila libre ante el viento
pero siempre regresa
a dormir sobre su espalda
y alli descansa
como hoja en el suelo
sobre alfombra canela
que huele a rosa de playa.
Amapola carmín
bañada en sereno
te recibe a la puerta
de su guarida encantada,
donde de perlas es guarda
un ruiseñor y su eco
que al que sincero escucha
de amor y ternura embriagan.
Negras persianas
para un marrón caribeño,
que enfrascado en silencio,
te penetra hasta el alma
y con rastro de fuego
espanta lluvia y derrite hielo
garantizando que nunca
podrás olvidarla.
Concha abierta que delata
al mas bello lucero
trovadora de sueños
y mi eterna esperanza.
Mi pasaporte de entrada
a un pedazo de cielo
donde no existe el tiempo
y vivir es amarla.
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Autor:
Francisco Feito (
Offline) - Publicado: 29 de marzo de 2026 a las 00:22
- Categoría: Amor
- Lecturas: 25
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Sergio Alejandro Cortéz, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z., El desalmado, alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios1
Cuando la pluma habla sus letras versan en la poesía estimado Francisco
Aludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
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