Los muertos nunca hacen ruido
es que, el silencio del muerto
se interrumpe por los cantos
de quienes lo están velando.
¿Por qué?, las hojas bien muertas
van haciendo mucho ruido
¿Será porque estan muy secas?
¿Cuando las arrastra el viento?
¡Árbol, excava un buen hueco!
no tan profundo en la tierra
para darles sepultura
y por fin guarden silencio.
No quiero oir sus lamentos
Cuando al caminar las pisan.
©️
Salvador Santoyo Sánchez
24/03/2026
-
Autor:
Salvador Santoyo Sánchez (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 27 de marzo de 2026 a las 16:39
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 26
- Usuarios favoritos de este poema: MISHA lg, CARMEN DIEZ TORÍO, Poesía Herética, LOURDES TARRATS, Antonio Pais, Mª Pilar Luna Calvo, Rafael Escobar, Hernán J. Moreyra, Violeta, Éusoj Nidlaj, Willie Moreno, Lualpri, El Hombre de la Rosa
- En colecciones: REFLEXIÓN.

Offline)
Comentarios5
preciosas tus letras poeta
gracias por compartir
¡Árbol, excava un buen hueco!
no tan profundo en la tierra
para darles sepultura
y por fin guarden silencio.
No quiero oir sus lamentos
Cuando al caminar las pisan.
besos besos
MISHA
lg
Agradecido con tu presencia, poetisa Misha
Saludos cordiales
Salvador, compañero de letras.
Leí tu poema con una atención muy íntima, casi como quien escucha un pensamiento que no se atreve a decirse en voz alta. Hay algo en tus versos que me tocó de manera directa: esa incomodidad ante lo que ya debería estar “muerto” y sin embargo sigue haciendo ruido. Te confieso que me identifiqué con esa imagen de las hojas secas que crujen, aunque ya no tengan vida; a veces uno también carga con recuerdos así, frágiles pero insistentes.
Me gustó cómo usas el humor para suavizar algo que en el fondo es serio: ese deseo de enterrar lo que molesta, pero no demasiado profundo, como si uno quisiera esconderlo sin perderlo del todo. Hay una honestidad muy humana ahí, una especie de confesión disfrazada de juego.
Tu poema me dejó pensando en cómo caminamos sobre nuestras propias hojas secas, escuchando ese crujido que nos recuerda que lo pasado nunca se queda quieto. Gracias por compartirlo; tiene una resonancia que se queda acompañándonos.
Te envío un abrazo envuelto en la ternura que nace cuando uno mira sus sombras sin miedo, porque:
Poetas somos…
Poema
A veces, lo que callamos
no se queda quieto.
Cruje como rama vieja
cuando la toca el viento,
y uno finge no escucharlo,
como quien pasa de largo
sobre su propio recuerdo.
Pero el alma —esa sí— oye todo.
Por eso guardo mis silencios
en un rincón sin tierra,
donde puedan respirar
sin hacerme daño,
y donde, si quieren llorar,
lo hagan despacito.
Poetas somos...
Si,
POETAS SOMOS...
Mucha imaginación Salvador, es muy original, pero ¿molesta el ruido de los muertos? aunque sean hojas, un abrazo.
Molesta saber que las pisas, las hojas protestan al sentirse lastimadas.
Saludos poeta Ma. pilar Luna
Hablas del contraste entre el silencio de los muertos y el ruido de las hojas secas; el hablante quiere enterrarlas para que dejen de sonar.
Vaya todo bien amigo.
Saludos
A seguir sumando.
Genial tu preciado poema sobre los muertos estimado poeta y fiel amigo Mexicano Salvador
Saludos de Críspulo desde Tortrelavega en el Norte de España
El Hombre de la Rosa
Gracias por estar, estimado hombre de la rosa.
Saludos
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