El Barniz del Escombro
Crecí sentado. Me quedé tan quieto en esa maldita silla que mi alma terminó por segregar su propia grasa: un barniz de abandono pegado a la madera, la huella de alguien que se olvidó de respirar.
Traté de inventarme rostros para aliviar esta soledad crónica, pero la gangrena del silencio ya reclamaba el bullicio del pálpito. Esperé que esa infección cariñosa me devorara, pero ni el amor tuvo la piedad de contagiarme; pasó de largo con el asco que se le tiene a un muerto que aún no se ha caído. Envejecí apretando un puñado de polvo que antes llamaba futuro.
Y justo ahora, cuando la manzana de Adán se hunde con un nudo de aire, la piedra se rompe. Siento una humedad herética en las cuencas, un llanto de mierda que llega tarde. Me queda mi propia descomposición y esta tierra que siempre supo esperar.
Autor: ÁLVARO S.
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Autor:
Alvaro s. (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 27 de marzo de 2026 a las 16:00
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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