Una lágrima eterna recorre mi mejilla,
y mi corazón pisoteado espera en la rendija.
La Luna está alzada,
bañándome adorada.
Pero ni la calidez de su luz
puede secar el impetuoso arcaduz,
porque está devastado el tragaluz
y ahogado en tu entrañable duz.
Sí, aquí me tienes en penumbra,
lidiando con las gotas que herrumbran.
Si tus ojos son oscuros
igual que el cielo nocturno,
¿por qué me fijo si tienen reflejo?
¿Por qué busco brillo en ellos
entre los brazos muertos?
Pues no queda que enterrarme en nuestras sábanas,
frías de llevar las máscaras,
ya que tu calor no es tuyo,
sino mío.
Alzarte en mis manos
para acariciarte entre pétalos.
Sabes que te extraño,
sabes que te amo,
que no me basta acurrucarme a tu lado.
Y si te vas sin despedirte,
al menos en sueños déjame verte.
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Autor:
amilex250 (
Online) - Publicado: 27 de marzo de 2026 a las 14:31
- Categoría: Triste
- Lecturas: 1

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