Se ha roto
Roto mi pecho en mil pedazos,
por las mentiras y las desgracias
que lanzas contra esta alma vagabunda.
Ya no hay refugio, solo el vacío.
Habita en mí una voz que no descansa,
un eco de promesas mal heridas,
un ruido de verdades confundidas
que envenena el silencio y mi templanza.
Y en ese caos, te busco,
imagino tu voz buscando la mía,
un susurro que me nombra a la distancia
con esa calma que me quiebra,
con esa paz que me desarma...
tan tierna, tan pura, tan
desgarradora.

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.