Al alba entre la bruma
se dibuja el contorno
de su silueta.
Centinela de ancestrales misterios,
de colosal tamaño
donde el tiempo se aquieta.
Bosques de esmeralda:
manto mullido que a
su viejo cuerpo se sujeta.
Cubren de verde terciopelo
su erosionada piel
como resplandeciente paño
bajo un cielo de tintes violeta.
La montaña. La montaña respira
con alma de esteta.
Acuna en su pecho las
raíces profundas
de fornidos castaños.
De abetos erguidos,
solemnes profetas.
Solitarios ermitaños
que se enraízan
en angostas grietas.
Tiemblan las hojas 🍂
al sentir la caricia
de dedos extraños.
Girando en su tallo,
muestran al cielo su doblez.
Su ambigua faceta.
Arroyos que descienden
rápidos por sus lomas,
recitando hechizos del agua
que vienen de antaño.
Rociando conjuros líquidos
sobre la tierra de forma indiscreta.
La montaña mística se alza
cargando el peso
de miles de años.
Imponente, como defensiva
y aislada torreta.
Cubiertas sus cumbres
de plateado estaño.
Ocultos conocimientos guarda
en sus cuevas oscuras,
en sus entrañas secretas.
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Autor:
kiry (
Online) - Publicado: 26 de marzo de 2026 a las 14:02
- Categoría: Naturaleza
- Lecturas: 1
- En colecciones: Naturaleza viva.

Online)
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