Hoy dejo de escribir aquí.
Durante un tiempo este espacio fue un refugio, un lugar donde las palabras podían decir lo que a veces uno no logra explicar en voz alta. Aquí dejé pensamientos, emociones, fragmentos de noches largas y de días que pesaban más de lo que parecían.
Escribir fue mi manera de entender muchas cosas: el amor, la ausencia, las despedidas, las promesas que se rompen y las que se quedan flotando en el aire.
Pero todo ciclo también aprende a cerrarse.
Hoy me despido de este lugar y de las palabras que alguna vez dejé aquí. No porque ya no sienta, ni porque la vida se haya vuelto silenciosa… sino porque a veces uno necesita guardar lo que siente en otro sitio, en otro momento, o simplemente dentro de sí.
A quienes alguna vez leyeron algo mío, gracias.
A quienes encontraron un pedazo de sí mismos en alguna línea, gracias también.
Me voy en silencio, como suelen irse muchas cosas importantes.
Pero las palabras… esas siempre encontrarán otro lugar donde existir.
Adiós.
Hay algo extraño en la gente que esconde cosas.
Creen que el silencio tapa la verdad, que si no se dice en voz alta entonces no existe. Caminan como si nada pasara, como si la otra persona fuera ciega, como si el amor volviera ingenuo a quien está enfrente.
Pero la verdad tiene una forma muy particular de sentirse.
Se siente en las pausas raras de una conversación.
En la mirada que se desvía demasiado rápido.
En las historias que cambian un poco cada vez que se cuentan.
En ese vacío incómodo que aparece cuando algo ya no encaja.
Quien esconde cosas piensa que está siendo inteligente, que está controlando lo que el otro sabe. Pero lo que no entiende es que el problema nunca es descubrir la verdad… el problema es descubrir que te mintieron mientras te miraban a los ojos.
Porque uno puede fingir que no se entera.
Puede hacerse el distraído.
Puede incluso guardar silencio para evitar romperlo todo.
Pero dentro, algo ya lo sabe.
Y lo más triste no es la mentira en sí…
lo más triste es ver cómo alguien que dice amarte cree que puede ocultarte pedazos de realidad, como si el respeto también fuera algo que se pudiera esconder.
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Autor:
Adrian Alfaro (
Offline) - Publicado: 25 de marzo de 2026 a las 23:55
- Comentario del autor sobre el poema: Me contaron por ahí...
- Categoría: Surrealista
- Lecturas: 19
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, El Hombre de la Rosa, Sergio Alejandro Cortéz, Roma., Mauro Enrique Lopez Z., alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios3
La pasión por los versos alumbran la inteligencia de tus letras estimado Adrian
abrazos afectuosodesde España.
El Hombre de la Rosa
...
Porque uno puede fingir que no se entera.
Puede hacerse el distraído.
Puede incluso guardar silencio para evitar romperlo todo.
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