El poeta embelesó
A la muerte recitándole
Un nuevo soneto
Día tras día,
Para que retrase
Su llegada,
Para que alargue
La partida,
Porque teje su lenguaje
Con púrpuras enredaderas
Indómitas y salvajes,
Porque se reanima
Enamorado
Del viento
Que usa de carruaje.
El poeta engañó
A la muerte hechizándola
Con su poesía,
-La más sublime brujería-
Porque se despierta
Ins-pirado
En cada aurora de su vida.
El poeta se durmió
Y en el onírico
En aire se convirtió
Haciéndole cosquillas
Con sus plumas etéreas
A la dureza de la tierra
Y de sismos se abrió
En grietas para mostrar
Entera su belleza.
Con su sutileza y dulzura
Logró conmover
La frialdad de los mares
Que estaban estáticos
Sin su aparición,
La espuma caprichosa
Mordió las olas
Y se crearon remolinos
En el fondo de su corazón.
Con su frenesí
Ya vuelto vendaval
Con las llamas danzó
De forma feroz.
Solo se necesita
La chispa de vida
Del poeta
Para partirse,
Ahogarse y arder
En exaltación.
El poeta se entregó
Al trance espectral,
Sus huesos bailaron
El vals del final,
Y compuso más obras
Con su ectoplasma,
Creó sinfonías mudas
Siendo fantasma,
Se volvió un nigromante
De las letras,
Porque poesía
Es revivir
Lo que se poseía.
Tan solo los ins-pirados
Podían verlas y oírlas,
Y todas las palabras
Escritas están muertas
Hasta que alguien
Las recita.
Y así inventaban
Bellas artes cada día,
Para que se retrase
Su llegada,
Para que se alargue
La partida,
Porque los poetas
Se despiertan ins-pirados
En cada aurora de su vida.
Julieta Iallorenzi
23/04/2025
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Autor:
JULIETA IALLORENZI (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 25 de marzo de 2026 a las 21:06
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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