Cae la noche implacable y serena
resbalando en tu piel, rayos de luna,
y sobre tu espalda verde aceituna
posa mi mano que calma tu pena.
Grito al amparo de la luna llena:
¡que colmas mi vida como ninguna!
contigo no necesito fortuna
solo quiero amarrarme a tu cadena.
Cuánta paz se percibe en tu mirada,
tersa luz de carita enamorada…
después de ese instante tan fecundo...
Tus besos me trasladan de este mundo
hacia bellas campiñas de colores
disueltos en esencias y en olores.
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Autor:
Francisco J.G. Aguado 😉 (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de marzo de 2026 a las 15:43
- CategorÃa: Amor
- Lecturas: 36
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Tommy Duque, El Hombre de la Rosa, Sergio Alejandro Cortéz, Antonio Pais, Santiago Alboherna, Salvador Santoyo Sánchez, Scarlett-Oru, JUSTO ALDÚ, Freddy Kalvo, Mª Pilar Luna Calvo, Classman

Offline)
Comentarios3
Tú bella pluma borda y plasma sobre el papel tus hermosas letras estimado Francisco
Recibe un afectuoso saludos de CrÃspulo
El Hombre de la Rosa
Gracias CrÃspulo por tu comentario. Lo agradezco sinceramente.
Saludos desde Valladolid.
muy buen poema mi amigo Francisco
Gracias Santiago. Cordiales saludos te envÃo en la distancia...
Esta muy bien logrado amigo. Se abre con una atmósfera Ãntima y luminosa, donde la noche no pesa, sino que envuelve y acerca los cuerpos.
Gracias Justo (Julio) por tu comentario, una vez más...
Te envÃo un abrazo fraterno, lleno de amistad poética.
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