Cae la noche implacable y serena
resbalando en tu piel, rayos de luna,
y sobre tu espalda verde aceituna
posa mi mano que calma tu pena.
Grito al amparo de la luna llena:
¡que colmas mi vida como ninguna!
contigo no necesito fortuna
solo quiero amarrarme a tu cadena.
Cuánta paz se percibe en tu mirada,
tersa luz de carita enamorada…
después de ese instante tan fecundo...
Tus besos me trasladan de este mundo
hacia bellas campiñas de colores
disueltos en esencias y en olores.
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Autor:
Francisco J.G. Aguado 😉 (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de marzo de 2026 a las 15:43
- CategorÃa: Amor
- Lecturas: 1

Offline)
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