Al principio
todo parece una promesa.
Las palabras son amplias
como una casa abierta
donde caben los sueños.
Se habla de futuro
como si el tiempo
ya nos perteneciera.
Uno empieza a imaginar
mesas compartidas,
cuerpos tranquilos,
familias que se mezclan
como ríos que encuentran un mismo mar.
Pero el tiempo
—que siempre dice la verdad—
va quitando lentamente
las capas de luz.
Y entonces aparecen
los silencios que no escuchan,
los gestos que no llegan,
las manos que no sostienen
lo que la boca prometió.
La ilusión es un fuego hermoso.
Nos permite ver
lo que podría ser.
La revelación, en cambio,
es el espejo.
No destruye el sueño:
lo desnuda.
Y allí,
frente a lo que queda
cuando el brillo se va,
una mujer aprende
que no todo lo que se dice
es hogar.
Y que a veces
la mayor fidelidad
no es quedarse,
sino escucharse
cuando el alma
susurra
que merece
algo verdadero.
— Arih
-
Autor:
Arih (
Offline) - Publicado: 25 de marzo de 2026 a las 03:42
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 90
- Usuarios favoritos de este poema: Salvador Santoyo Sánchez, Lualpri, Poesía Herética, Antonio Pais, alicia perez hernandez, ANGHELUZ., Sergio Alejandro Cortéz, El Hombre de la Rosa, Loky, Alqalat, **~EMYZAG~**, ElidethAbreu, racsonando, Mª Pilar Luna Calvo, EVOLA.RL, MISHA lg, Classman, antonio cuervo, Ricardo Castillo., Texi

Offline)
Comentarios4
El tiempo recorre su camino en el menor tiempo posible y además no tiene prisa por hacerlo. Aquí me explota el sentido común.
Muy bueno y muy tristemente cierto.
Gracias por compartir tus letras!
Tú bella pluma borda y plasma sobre el papel tus hermosas letras estimada Arih
Recibe un afectuoso saludos de Críspulo
El Hombre de la Rosa
Este poema reflexiona sobre la transición del idealismo amoroso hacia la cruda realidad de un vínculo que se desmorona. Al inicio, las promesas crean la ilusión de un futuro compartido y un hogar cálido, pero el paso del tiempo actúa como un filtro que elimina las falsas apariencias. La obra describe cómo la decepción revela la brecha entre las palabras dichas y las acciones ausentes, transformando el sueño en un espejo de verdades incómodas. Finalmente, la protagonista comprende que la autenticidad y el respeto propio son más valiosos que permanecer en una relación vacía. Se concluye que la verdadera lealtad consiste en escuchar la propia alma para buscar un bienestar genuino lejos de las promesas incumplidas.
Saludo y bendecido día.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.