Oda a la partida de un hijo

Samuel Gelvez

Te escucho en silencio y siento el susurro de tu voz aún cuando ya no estás.

Aun resuena en mi cabeza el último te amo que  dijiste y en mis brazos guardo el calor del abrazo que me diste.

Como no sentir tu ausencia, como no llorar tu partida si con tu adiós te llevaste parte de vida, mi primer amor de padre, pequeña luz encendida. 

Junto a mi diste tus primeros pasos y también tus primeras caídas, corrí mil veces para levantarte y así sanar tus heridas. 

Pero una herida grande, que se incrusto en tu alma aceleraría tu partida, a triste día, que me haría morir en vida. 

Hoy me aferro a tu recuerdo y beso tus fotografías, para así engañar mi mente y poder soportar día a día, el peso de tu ausencia como le duele al alma mía. 

 

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Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Tú bella pluma borda y plasma sobre el papel tus hermosas letras estimado Samuel
    Recibe un afectuoso saludos de Críspulo
    El Hombre de la Rosa



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