Ojos del valle

Moliner Vallés

Rígida espera y montaña, vigílame.

Observante de la suave manta que tejieron las lluvias.

Cuéntame las briznas y desesperos.

Aúna los ramos, que pronto,

se desperdigarán por otros lares, manos y segunderos.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.