Hace tres meses
la vida me arrancó de golpe
de todo lo que yo era.
No hubo tiempo para llorar,
ni para entender,
ni para pedir ayuda.
Solo el derrumbe.
Solo ella cayendo.
Solo yo quedándome de pie
porque no había nadie más.
Desde entonces la cuido,
pero a veces siento
que mientras la sostengo
me voy deshaciendo yo.
No sabía que el amor podía doler así,
tan hondo,
tan seco,
tan silencioso.
Nadie me dijo que cuidar
también es perderse,
que la soledad se mete en la piel
como un frío que no se quita,
que hay noches en las que una grita por dentro
y nadie escucha.
A veces la oscuridad me muerde,
me arrastra,
me deja sin aire.
Y aun así sigo.
Sigo porque no hay relevo,
porque no hay manos que me alcen,
porque esta batalla me toca a mí
aunque me queme por dentro.
Camino sola,
con el cansancio como sombra,
con el miedo como compañero,
con un amor que pesa
más de lo que puedo cargar.
Y aun así,
aunque me rompa,
aunque me duela cada paso,
aquí estoy.
Aquí sigo.
Porque ella me tuvo en sus brazos un día,
y ahora soy yo
la que sostiene lo que queda.
Xesca Almécija
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Autor:
xesca almècija (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 24 de marzo de 2026 a las 09:54
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais

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